1/11/11

Del olvido y otros males



"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse. " Benjamin Franklin

Hace unos días "alguien" me escribió diciendo que era MUCHO TIEMPO el que llevaba desaparecida. Reconozco que me dibujó una sonrisa agradecida descubrir que no me había olvidado a pesar de no estar. No era consciente del tiempo transcurrido sin escribir aquí hasta que el chivato del blog me alertó. ¡Cinco meses! pues sí, es mucho tiempo. Por eso he vuelto. No sé si aún quedan lunáticos  al otro lado pero, al menos, sé que "alguien" lo va a leer, así que desde mi rincón del mundo de nuevo por aquí una lunática retornada.

No me he olvidado de este espacio virtual, es sólo que he tenido que redistribuir mi tiempo entre mil cosas y la Luna ha tenido que salir de la lista, nada que ver con el olvido, ese término con tintes negativos y mal utilizado tan a menudo. El olvido según yo lo entiendo es la forma que tiene nuestra memoria de decidir por nosotros y separar qué es importante y qué no eligiendo el contenido de nuestros recuerdos. A veces el olvido se vuelve tozudo y quiere robarme recuerdos que, sin yo saberlo, tal vez ya se han borrado de tanto pensarlos y lo único que hace el olvido es despejar el espacio para otros recuerdos futuros. Eso no tiene por qué ser malo, puede hasta ser Lo Mejor.

Será casualidad que hoy se me presente la apremiante necesidad de escribir sobre esto, un día que muchos dedicamos al recuerdo de aquellas personas a las que no hemos podido borrar de nuestras vidas. Puede que sea casualidad pero tampoco creo mucho en las casualidades. Me gusta más la teoría de que las cosas pasan porque tienen que pasar, hagamos lo que hagamos, y contradiciendo nuestros deseos, como parte de la imperfecta rueda que es la vida.

No podemos evitar el olvido. Los seres humanos conseguimos cosas increibles pero no podemos obligar a los demás a que nos recuerden siempre. Qué extraño, ¿verdad? Realizamos formulaciones matemáticas, físicas o químicas imposibles (e interminables); diseñamos los más bellos jardines; construimos los más altos edificios y excavamos los más profundos pozos; podemos volar en un monstruo irreal llamado avión, inmensa y mágica masa con alas que hace que llegues a un sitio a la misma hora que sales de otro; podemos navegar en un pez gigante llamado transatlántico, inmensa y mágica masa sin aletas que hace que la expresión cruzar el charco se torne literal; podemos enviar robots hasta la luna o hacernos millonarios en un día con un sorteo del euromillón, pero... no podemos evitar el olvido. ¿Y sabéis qué creo? que no pasa nada.

PD:  "Alguien", gracias por hacerme un hueco en tus pensamientos :-)