28/4/13

Las sonrisas muertas



Mirar. No tenemos tiempo para algo tan sencillo como mirar. Nuestro día a día se achica cada vez más y  vamos a toda prisa a todas partes con el objetivo bastante habitual de no hacer nada en ningún sitio. No sé cuándo "el mirar" ha dejado de ser importante; supongo que cuando "el hablar" ha asumido su reinado. Hablar. Todo el mundo habla todo el tiempo, y opina, sentencia o adoctrina creyendo que eso es lo que puede aportarnos más. ¿Más qué? 

Nos hemos vuelto a equivocar. Olvidamos lo importante que es mirar a nuestro alrededor, sobre nuestras cabezas, a nuestro lado, incluso dentro de nosotros. No lo hacemos y nos lo perdemos todo. Nos perdemos la alegría de ese niño que juega,  la mirada de ese perro que nos pide una caricia,  esa nube con forma de corazón y todas y cada una de las sonrisas muertas que desde cualquier sitio se nos regalan, y es que las sonrisas no vistas se mueren.

No queremos mirar por si es incómoda la imagen que se nos devuelve. No queremos mirar porque es más cómodo que nos lo cuenten. Somos unos vagos intelectuales  y así pasa la vida, la única que vamos a poder disfrutar (consumir) y así acabaremos no viendo nunca lo imprescindible y prescindiendo siempre de lo que realmente vale la pena recordar. 

¿Cuándo se nos ha olvidado mirar?