
Recuerdo desde muy pequeña que el día del Padre solíamos comer fuera, no exactamente por ser el día del Padre, sino porque a veces era festivo y además el santo de mi abuelo paterno. Siempre que podíamos nos íbamos al pueblo natal de papá, en la costa coruñesa, a pasar el día. Una vez allí él se las ingeniaba para encontrar un puesto o kiosko en el que vendiesen globos de colores. A mí me encantaban. Mi favorito: el rojo. Me pasaba ese día "atada" a un cordel de un globo enorme anudado en mi muñeca de la mano izquierda. Con la derecha me tenía que comer las chuches.
Si bien alguno de esos globos explotaba estrepitosamente por un uso indebido, otros tantos simplemente desaparecían de mi vista volando imparables hacia quién sabe dónde a causa de un descuido o de un nudo mal anudado. Nadie sabía decirme con exactitud dónde acabarían, nadie excepto mi padre que, muy imaginativo, me contaba como si de "un gran secreto" se tratase que, probablemente, estarían en algún lugar allá arriba con el resto de los globos perdidos. Yo me lo creí al principio. Sonaba divertido. Poco a poco ante semejante ocurrencia pensé que mi padre, simplemente, estaba chiflado, y me reía de él.
Vi este video hace un tiempo y pensé ¿y si fuera cierto? ¿y si mi padre tenía razón? Sea como sea, siento haberme reído de él porque está claro que no era el único que creía esto.
Si bien alguno de esos globos explotaba estrepitosamente por un uso indebido, otros tantos simplemente desaparecían de mi vista volando imparables hacia quién sabe dónde a causa de un descuido o de un nudo mal anudado. Nadie sabía decirme con exactitud dónde acabarían, nadie excepto mi padre que, muy imaginativo, me contaba como si de "un gran secreto" se tratase que, probablemente, estarían en algún lugar allá arriba con el resto de los globos perdidos. Yo me lo creí al principio. Sonaba divertido. Poco a poco ante semejante ocurrencia pensé que mi padre, simplemente, estaba chiflado, y me reía de él.
Vi este video hace un tiempo y pensé ¿y si fuera cierto? ¿y si mi padre tenía razón? Sea como sea, siento haberme reído de él porque está claro que no era el único que creía esto.
