21/2/08

La "MAGIA"


Hablemos de MAGIA, pero de la magia de verdad, no de esa “magia de mercadillo” que nos cuentan los políticos, esos queridos seres que gracias a la magia van a plantar 500 millones de árboles sobre nuestra diminuta piel de toro o nos van a regalar, por nuestra cara bonita, y "porque yo lo valgo", 400 eurillos más este año. Luego dar por hecho que ya nos lo harán pagar. Hablemos de MAGIA, pero no de la magia que duplica los beneficios de una súper empresa a costa de minimizar sus costes y de paso minimizar nuestros ingresos. Hablemos de MAGIA, pero no de la que por arte de birlibirloque y mediante un casting al más puro estilo OT hará que nuestras fronteras sólo las traspasen los inmigrantes más listos, los más formados, los mejor vestidos y de paso y por descontado los menos necesitados de traspasarla. Hablemos de MAGIA pero no del ilusionismo. Aunque a mí me encanta y como su nombre indica es algo que nos hace ilusión todos sabemos que está basado en una serie de truquillos más o menos sofisticados.

Os diré lo que a mí me parece magia, y que probablemente no lo sea:

¿No os parece magia que a las mañanas las noches desaparezcan, venga el sol y la luna se vaya... a la China?

¿Que a veces la Luna tenga cara, ojos, boca y nariz? Sí, que yo se la he visto.

¿Que un payaso pueda estar triste y, aún así, hacernos reír?


¿Que los delfines puedan comunicarse entre ellos?

¿No os parece mágico que una palabra lo signifique todo y un silencio... también?

¿Que cuando pienses en "alguien" suene el teléfono y ese "alguien" esté al otro lado?

¿Que de repente, en cualquier rinconcito, en el más insospechado momento, conozcas a personas maravillosas?

¿Que desees que algo pase... y pase?

¿No os parece mágico que a mil kms de otra persona la sientas cerca de ti?

¿Y no os parece magia una puesta de sol o un amanecer?

¿Que un niño te sonría y en su cara se te aparezca un ángel y a ti se te alegre el día?

¿No os parece mágico que un perro sepa si su dueño está triste?

Que un gemelo presienta que su otro gemelo está en peligro, ¿no os lo parece?

¿Que podamos llorar viendo una película de "animación"?

¿No os parece mágico que sin conocer físicamente a alguien puedas empezar a quererlo, a apreciarlo?

¿Que en los ojos de una persona puedas ver reflejado el dolor o la alegría, sin ver nada más?

Y la parte romántica de las cosas es casi siempre magia. ¿No os parece mágico que una caricia pueda detener un llanto? A mí, sí...

Siempre he sido de “ciencias”. Sé que la ciencia intenta, y lo consigue muchas veces, explicarlo casi todo, por lo que supongo que algún día explicará también esto, incluso soy consciente de que para muchos todo esto ya está explicado. Forma parte de la casualidad, la imaginación, la química, o la física. Pero quizá el problema, o mi problema, es simplemente que a mí me da igual. No lo quiero saber, o entender o razonar, y así, mientras tanto, gracias a mi bendita ignorancia, podré seguir pensando como una niña... y de niña pensaba que todo esto y muchas cosas más son sólo MAGIA..

¿Pensáis que existe la magia? Quiero pensar que sí y espero seguir haciéndolo durante mucho, mucho tiempo.

3/2/08

Grandes criaturas, pequeños seres..


Nos hemos pasado la vida rodeados de ellos. Formábamos parte, años ha, de esa maravillosa "tribu". Si debo ser sincera hoy me cuesta creer que alguno de los personajes con los que tengo que lidiar a veces lo hayan sido algún día. Seguro que ya sabéis de quienes hablo: sí, me refiero a esos increíbles seres diminutos que normalmente no paran, que a menudo sus ojos, casi de un modo sobrenatural, se duplican en tamaño cuando algo les sorprende, porque todavía no han perdido la capacidad de sorprenderse; de esos loritos que si hablan lo hacen muy alto y que son capaces de ver un cañón de piratas en un tronco hueco.

Ayer parecían haberse duplicado en mi ciudad, ¡palabra!. Y no sé, igual como se movían muy rápido, parecían más, pero estaban por todas partes. Semejaban estar desaforados: muy ruidosos y chillones (¡más chillones de lo habitual!), corrían sin ton ni son y casi siempre hacia ningún sitio (en eso sí me fijé) disfrutando con la sensación de que, por un momento, todo era un gran juego.

Habían descubierto, muchos de ellos por primera vez, que no era necesario llegar al parque que parecía estar tan lejos de sus casas para jugar luego 30 minutos en apenas 50 m2 escasos de tierra y mucha competencia para subir al tobogán. Las calles eran por fin suyas, y esta vez no como resultado de la imaginación de sus mentes infantiles, sino porque la habían invadido sin que nadie “luchara” por dominarlos.

Por un momento desaparecían las reglas. No había coches que esquivar, no había prisas, no había que merendar sin hambre, sentados de medio lado en un banco cochambroso y con un pie destino a "me voy a pillar ese columpio" mientras, perplejos, pensaban "me gusta comer en el parque, no tengo que lavarme las manos...” Hoy no había que llegar a ese mini mundo de juegos, hoy el mundo era un inmenso parque infantil.

No sé si me gustan realmente los Carnavales. Supongo que cuando era niña eran mejores, o quizá no. La palabra es que eran sólo "diferentes". Por aquel entonces yo no era el espectador sino una protagonista más. Ahora mismo disfruto mucho como público. Sin embargo aún me gustaría menguar un poquito para pasar desapercibida y mezclarme para ser uno más en ese fugaz escenario de salón de risas y juegos.

Si alguien me pregunta si me gusta disfrazarme, si me gustan los Carnavales, yo suelo contestar algo de lo que me poco a poco me he ido convenciendo, y es que "no hay respuestas rotundas ante una pregunta". A mí las cosas me gustan cuando me lo paso bien. Ayer contesté tajantemente que me encantan los Carnavales.

MORALEJA: "Debo vivir como un adulto, pero me gusta soñar como un niño"