7/8/13

Desde Rusia con amor

Lago Onega, 23.30 pm
Petrozavodsk. República de Karelia.
(Federación Rusa)

He visto dientes y muelas de oro, envolver maletas con film de cocina y botas altas de ganchillo con el logotipo de Chanel.

He visto muñecas diabólicas adornando coches de novios y globos volando celebrando el nacimiento de un nuevo terrícola. 

He visto coches con el suelo de parquet plástico, coches sin trozos de suelo y suelos sin trozos de suelo. 

He visto el día por la noche y la noche durante el día.  

He visto como un taxista de Azerbayán se ofrecía de chofer  para quedarse sin gasolina en el primer traslado. 

He visto como la estructura de una silla de bebé se convierte por arte de magia en una carretilla para trasladar ladrillos. 

He visto como una pareja de septuagenarios se daban un dulce beso adolescente mientras se miraban a los ojos. 

He visto como una senegalesa anciana intentaba coger un vuelo a Lisboa aunque su tarjeta de embarque, obstinada, decía que el destino era Zurich. 

He visto tantas cosas y (por suerte) aún no he visto nada.

PD: Y a vosotr@s, ¿qué os ha sorprendido más de todo lo que habéis visto por ahí?

23/5/13

La realidad supera a la ficción... y yo prefiero un libro.



Amberes 
(Agosto 2012)


  "Los periódicos de hoy llenarán las papeleras de mañana" (Nothing Hill)

De un tiempo a esta parte manejo la posibilidad de dejar de leer periódicos y es que reconozco que tal vez he dado demasiado valor a las noticias que cada día escriben desde sus redacciones. Noticias que bajo un disfraz de objetividad y rigor esconden artículos de opinión y "vasallismo". Huyo del adoctrinamiento como de la peste, es más, diría que el adoctrinamiento es una variante de la peste. Me produce cierta angustia el aborregamiento informativo y me planteo si desde los periódicos son conscientes de que a menudo mienten con impunidad. Ojo, no digo que sea una decisión consciente pero si yo me doy cuenta ellos algo deben de intuir. Se creen a sus fuentes, si las tienen, porque igual se retroalimentan en una especie de endogamia informativa compartiendo agencias y agentes. Así es que se me plantean dudas razonables de si lo que leo ha pasado. Investigación, información y periodismo ya casi no van de la mano.

Dejaré de leer periódicos porque la verdad es escurridiza con lo que una mitad de lo publicado es mentira; los periódicos se editan de madrugada con lo que la otra mitad es pasado. Dos razones de peso para no gastar esfuerzos. Pero (maldito pero) soy periódico-adicta por lo que no pierdo la esperanza de que un día se edite un periódico llamémosle "de pronósticos", con la bruja Lola de redactora jefe, Aramis Fuster de jefa de economía y como responsable del área de política Iker Jimenez, porque lo de la política hace tiempo que se ha convertido en un asunto "paranormal" y está haciendo que las historias de su programa para mí sean hasta comprensibles.

Dejaré de leer periódicos en beneficio de la narrativa. Al menos sé desde el principio que se lo han inventado y que me permitirá soñar como el protagonista de este corto durante toda la vida.

14/5/13

Cotilleos, secretos y mentiras


Dicen que soy testaruda y transigente, que me río demasiado y para compensar  tengo la lágrima fácil, que debería moderar mis emociones pero ser menos cerebral. Dicen que no sé relajarme pero que mi sofá me engulle y parezco desaparecer con un libro en las manos. Dicen que me aíslo a menudo en un universo blindado y exclusivo para mí pero también dicen que no sé estar sola. Dicen que hablo mucho y que muchas veces me callo lo importante, que tarareo cuando estoy contenta dicen. Yo lo sé pero no me entero. Dicen que duermo poco y sueño mucho, que debería pensar menos y olvidar más, que soy demasiado sensata y otras tantas me llaman loca. No me entienden cuando confieso que me gustaría bailar descalza y nadar vestida. Dicen que soy transparente como el agua pero que nunca me dejo conocer del todo. Y me pregunto si alguien me conoce de verdad. Y me pregunto qué es lo que hay de cierto en todo lo que dicen de mí y si me parezco en algo a lo que ahí afuera dicen que soy. Pero me lo pregunto poco porque también dicen que es mejor dejar de hacerte nuevas preguntas y dedicarte a contestar las antiguas, y me lo pregunto poco no sea que un buen día me crea las mentiras verdaderas que por ahí dicen de mí.

Dicen, dicen, dicen...


28/4/13

Las sonrisas muertas



Mirar. No tenemos tiempo para algo tan sencillo como mirar. Nuestro día a día se achica cada vez más y  vamos a toda prisa a todas partes con el objetivo bastante habitual de no hacer nada en ningún sitio. No sé cuándo "el mirar" ha dejado de ser importante; supongo que cuando "el hablar" ha asumido su reinado. Hablar. Todo el mundo habla todo el tiempo, y opina, sentencia o adoctrina creyendo que eso es lo que puede aportarnos más. ¿Más qué? 

Nos hemos vuelto a equivocar. Olvidamos lo importante que es mirar a nuestro alrededor, sobre nuestras cabezas, a nuestro lado, incluso dentro de nosotros. No lo hacemos y nos lo perdemos todo. Nos perdemos la alegría de ese niño que juega,  la mirada de ese perro que nos pide una caricia,  esa nube con forma de corazón y todas y cada una de las sonrisas muertas que desde cualquier sitio se nos regalan, y es que las sonrisas no vistas se mueren.

No queremos mirar por si es incómoda la imagen que se nos devuelve. No queremos mirar porque es más cómodo que nos lo cuenten. Somos unos vagos intelectuales  y así pasa la vida, la única que vamos a poder disfrutar (consumir) y así acabaremos no viendo nunca lo imprescindible y prescindiendo siempre de lo que realmente vale la pena recordar. 

¿Cuándo se nos ha olvidado mirar?

20/3/13

Miedo





   “El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.” Aldous Huxley

¡Qué grande Huxley! no como yo. Me declaro en "huelga de conocimiento". Porque no sé si es peor que estar desinformado estar mal informado. Porque ya está bien de hacernos pensar que lo mejor que puede pasarnos es acudir (pagando las tasas correspondientes) a un suicidio colectivo.

Lo han conseguido. Todos estos cerebros resecos con sus resecas conciencias que dicen que "hemos elegido" han conseguido que desaparezca de nuestro horizonte la palabra esperanza. Y nos desborda el miedo. Se ha extendido como un mal virus y se ha convertido en pandemia haciendo que seamos más infelices, menos creativos, más cobardes, más sumisos y por descontado menos inteligentes.

Desde ya se debería prohibir cualquier tipo de informativo, coloquio/debate, periódico, estadística (¡menudo invento!)  y demás soportes de "información" (internet incluido) hasta que alguien tenga que aportar alguna buena noticia.

RAE: bueno, na.
(Del lat. bonus).
1. adj. Que tiene bondad en su género.
2. adj. Útil y a propósito para algo.
3. adj. Gustoso, apetecible, agradable, divertido.
4. adj. grande (‖ que supera a lo común). Buena calentura Buena cuchillada
5. adj. sano.
6. adj. irón. Dicho de una persona: Simple, bonachona o chocante. U. m. c. s. El bueno de Fulano
7. adj. Dicho de una cosa: No deteriorada y que puede servir. Este vestido todavía está bueno
8. adj. Bastante, suficiente.
 

14/2/13

De puntillas




En cierto modo manipulas tus recuerdos a tu antojo y si eres consciente de ello encuentras una cierta decepción en lo que resulta ser el relato de tu vida. Es así. Cuando se desdibuja en tu memoria la imagen de algunos momentos perdidos y difusos los perfilas con rapidez para que se vuelvan nitidos y al hacerlo los mejoras casi siempre para que el recuerdo se torne agradable, maquillaje vital que todos utilizamos alguna vez. Pero a veces no es necesario. A veces sólo tienes que cerrar los ojos y recordar ese beso de puntillas, porque es fácil recordar si no se olvida.

16/1/13

Certezas


Llevo media vida en busca de certezas y otra media cuestionando las que me encuentro. Me divierte. Disfruto desplegando caminos invisibles hacia destinos no establecidos, inciertos. Tomo decisiones sin querer aunque sepa que no dependen de mí, y así, con la osadía del que aún cree en lo imposible, obtengo conclusiones incuestionables por la imposibilidad de explicarlas. Me basta con pensarlas, con creerlas. Son sólo mis conclusiones, y sobrevivo gracias a ellas. Si hay algo inmutable (que la ciencia defiende que no) en estos tiempos modernos que nos observan es el gran poder de las pequeñas cosas, y ésa es una de las pocas certezas que aún tengo.