15/3/09

Mi "Banco de Sonrisas"


Ya hace dos años..., o sólo hace dos años. Dos años no es nada..., ¿o es mucho tiempo? Supongo que, como casi siempre, depende. Sea mucho o poco no soy consciente de que hayan pasado ya. Pero sí, ya hace dos años. En ese tiempo sucedieron muchas cosas. En el mundo, ahí afuera, por descontado que han pasado. Unas malas y otras, quizá no tantas, buenas. Pasan cada día, cada minuto pasan cosas. También han pasado en mi vida, de las buenas y de las malas, y en las vuestras, seguro, incluso en la de aquellos que no han visto ni una de esas sonrisas que yo regalo/comparto/presto desde entonces.

Mi primera entrada en el blog apareció por aquí en forma de sonrisa. Está en mi mensaje de bienvenida, de hecho ES mi mensaje de bienvenida, ése que está ahí, a la derecha, justo encima de los atardeceres de quita y pon. Aún hoy me pregunto por qué dejé una sonrisa como primer post. Lo normal supongo que sería un "Hola" o un "Quería presentarme y desearos paciencia porque voy a escribir" o nada, simplemente escribir. Pero no, voy yo y regalo una sonrisa. Yo y mis tonterías, yo y mis desvaríos, yo y mis regalos intangibles que tanto me gusta hacer.

No sé cuanto tiempo más repartiré sonrisas. No lo tengo planeado. He aprendido, a base de planes fallidos (o de fallos planificados) a planear lo justo y a muy corto plazo. No, no he dejado de hacer planes, no es eso. No entiendo la vida sin objetivos, sin metas, sin deseos ni sin sueños. Pero sí confieso que, cada día más, intento moderar las expectativas que pongo en las cosas. Por sensatez y por economía sentimental. Duelen menos los errores cuando estás preparada para afrontarlos.

No sé si tiene futuro aquí este Banco de Sonrisas, si la un blog es el sitio más adecuado para tener un banco de estas características. Tampoco sé (vaya, ¡qué derroche de ignorancia el de este post!) si escribiré mucho o poco a partir de este mes de marzo de dos años después. Desconozco el porqué sigo escribiendo aquí, aunque es probable que la respuesta correcta sea la más sencilla: me gusta hacerlo. Eso debe de ser. Y es que a veces a las cosas no hay que darles muchas vueltas. Es cierto que no mejora mi forma de escribir aunque pase más tiempo aquí, pero también lo es que el tiempo resulta más agradable. Así pues, me quedaré por ahora. Mientras yo esté sonará la música y no apagaré la luz nunca, porque a veces la luna mengua y tengo que dejar pistas para que podáis llegar. Mientras esté habrá una sonrisa cada día; y mientras haya algún lunático que se acerque por aquí y asome la nariz, habrá para él una sonrisa. Si un día decido que no hay por qué sonreír, cosa que dudo, os avisaré. Y si eso ocurre, no os preocupéis, también lo haré con una sonrisa.

Hoy, más de dos años después de la primera vez, también os envío una sonrisa, aunque hoy, como entonces, no sepa muy bien el porqué sonrío tanto. Sólo una condición, al fin y al cabo, esto es un banco: mis sonrisas son sonrisas "con intereses". Lo pondré a un tipo nominal bajo, digamos al 2% (por eso de la crisis). Ese 2% es sobre el capital de sonrisas que yo os he cedido durante estos dos años. Ya, sé que son muchas sonrisas, pero no os preocupéis, se admite pagar en cómodos plazos, aunque, eso sí, hay que pagar: no quiero morosos en este banco.

Más vale tarde que nunca, eso dicen, así pues os doy la bienvenida a mi banco de sonrisas, y os doy también las gracias por estar (todavía) ahí, y esto último, tranquilos: es "a fondo perdido". ..