16/2/10

Quejicosos habituales




Hay una actividad sin ánimo de lucro (por ahora) que cada vez está más en auge y en cualquier momento, no muy lejano, saturará el mercado. Hay miles. Están por todas partes y viven en democracia ya que los hay de todas las razas, colores, credos y religiones. Hay un ejército variopinto de soldados del malhumor que se empeñan en hacernos infelices al resto de los civiles. Menuda profesión tan extraña para un tiempo de crisis y paro. He estado pensando (lo justo) acerca de la función en la sociedad de estos especímenes, por si la tuviera y, efectivamente, creo que la tiene. Una de sus actividades fundamentales es hacernos sentir gilipollas al resto de los mortales en ocasiones varias. A saber:

- si sonreímos más de la cuenta.
- si estamos relativamente contentos más tiempo del necesario. 
- si NO damos excesiva importancia a tonterías.
- si no convertimos en tragedia todo aquello que no nos complace...
.... bla bla bla.. etc..etc...etc.

Algunos de estos profesionales de la mala leche presumen de ser realistas rodeados de soñadores ignorantes, que son todos los demás, una servidora entre ellos. Pues vale. 

Para escribir sobre esto que estoy escribiendo curiosamente he tenido que hacer un esfuerzo superior al habitual en esto de las palabras, y es que resulta que yo, por suerte/desgracia, no suelo tener soltura en el arte del quejido. Aún así, como dice el refrán: "Todo es ponerse" y yo hoy... me he puesto. Y ¿por qué hoy? pues por un sms que he recibido esta mañana. Lo transcribo:

 "Qué días más gris, ¿no? creo que hoy no saldré. Luego te lo confirmo..."  

Mi respuesta, también en forma de sms, fue:

"¡Totalmente razonable! Luego hablamos..."

?¿?¿? Recién leído el sms de marras me he puesto a reflexionar sobre la supuesta relación entre que una persona vaya o no a cenar teniendo en cuenta el color del cielo de día. No la encontré. Aún así, en mi afán de comprender lo incomprensible, he recapacitado unos instantes más, desgracidamente sin resultado. Y concluí que la explicación es simple: nos va el rollo éste de quejarnos.

Nos quejamos todos y por todo; nos quejamos de si llueve mucho tiempo, de si hace mucho frío, de si hace mucho calor; nos quejamos por tener que madrugar para ir al trabajo, y por descontado (y lógica) si no tenemos trabajo; nos quejamos si la comida está salada, o si está sosa, si está fría o si quema y tenemos que esperar/soplar un rato para poder comer, ¡qué trajín!; nos quejamos si vamos al cine y la peli es larga, y nos quejamos tambien si la peli es corta, (porque el cine... ¡es caro!); nos quejamos de la factura del móvil pero usamos el móvil hasta para avisar "Estoy en el portal. Baja", mientras nos observa, estupefacto y divertido un pobre y anticuado telefonillo de pared; nos quejamos de lo que consume el coche, y de no tener coche cuando está en el taller; nos quejamos si se nos mueren las plantas, esas hermosas criaturas desagradecidas que alguien felizmente ha inventado pero que tiene el defecto congénito de que hay que regarlas con regularidad, ¡qué invento! no tenemos tiempo (de eso también nos quejamos); nos quejamos de lo caro que resulta tener calefacción, y nos quejamos de que no funcione; nos quejamos de los que opinan diferente, y también de los que no  opinan, porque no se posicionan; nos quejamos de nuestros jefes y de nuestros empleados, y esa queja en vertical sí que es divertida. Se ha dado el caso de que nos quejemos al inmediato superior de algo de lo que se nos ha quejado el inmediato inferior y la respuesta en ambos casos ha sido la misma "Esto es lo que hay"; nos quejamos de los que se quejan siempre, por "quejicas", y de los que no lo hacen nunca, por "sinsangre"... pon el ejemplo que se te ocurra, la cuestión es quejarse.

De toda esta historia saco en conclusión que el deporte nacional ya no es (únicamente) la envidia, que también. El hombre, mal que le pese a Rousseau, no sólo es bueno, sino también quejica por naturaleza. Pero tampoco voy a trivializar sobre esto porque lo cierto es que a veces es normal que aparezca ese bicho que tenemos dentro, y es que no estamos en el mejor de los momentos, es obvio, pero estamos físicamente ubicados en un lugar lleno de privilegios. No estamos rodeados de felicidad, ni de paz y amor para todos los hombres, pero podemos salir a la calle cuando nos venga en gana. No me molestan los quejicas coyunturales pero sí me molestan los quejicas  estructurales, y hay tantos... ¿alguien se ha dado cuenta? yo sí...

26 comentarios:

Marcos Padiani dijo...

Pues entre quejido y quejido resulta que se nos va la vida…, y solo tenemos una (que yo sepa).

Yo me apunto al deporte de disfrutar de cada uno de los días grises, porque resulta que son únicos e irrepetibles, y de cada uno de los momentos que tenemos y que no volverán JAMAS, porque todos, todos ellos son irrepetibles.

Así es como he decidido que sea mi mundo, e intento invertir tiempo y esfuerzos en ello en vez de lamentarme, sin importarme las críticas, o las quejas que eso pueda suponer :)).

Sinceramente pienso que la felicidad se realimenta, y es contagiosa.

Besos y un abrazo enorme Karmen.

Lady Pirata dijo...

Karmen, Karmen:

¡JuaJajajajajajajaja!!

Me ha encantao, una entrada irónica y real como la vida misma.
¿Sabes una cosa?
Creo que se quejan aquellos que menos motivos tienen, o menos han sufrido.
("No sé si me explico", frase hecha y ridícula como "Esto es lo que hay")
Recurrimos a los tópicos cuando no nos apetece calentarnos las neuronas más de lo imprescindible.
He sido una quejica tiempo atrás, dejé de serlo y disfruto mucho más de todo.
Que llueve, más salgo a pasear, que hace sol, también, que truena, ya parará.
Mi parejilla es un quejica, le he dicho que un día grabo todas y cada una de sus quejas absurdas e innecesarias.

Lo dicho, me ha encantao esta versión en tono cómico de la gallega.

¡Besitos!

Anónimo dijo...

Karmen, es bien cierto lo que cuentas. yo soy muy quejicoso como tú les llamas, siempre me lo recuerdan mis mujeres en casa.

Me ha gustado tu post, es bien diferente a los que nos has acostumbrado pero una sonrisa siempre es buena cosa. Gracias por hacerme sonreir hoy.

Un abrazo desde lejos. Ángel

Meiga dijo...

Marcos, yo quiero ese mismo mundo que tú has decidido habitar, porque me parece que es precisamente el que siempre he soñado para vivir :)

Me encanta que (de nuevo) estemos de acuerdo.

No me he olvidado de ti, que lo sepas, pero es que ando a mil y "no llegooooo" a todo (como diría la reina Adelis, jajajajaaaaa)

Muchos besos y abrazos para ti.

Meiga dijo...

Mi querida piratilla,

menuda carcajada que te has echao... ¡¡MOLA!! :)

Suscribo todo lo dicho por ti (me gusta mucho esa expresión; acabo de caer en la cuenta de que la uso mogollón últimamente)

Yo no soy especialmente quejica, pero sí que he verificado que quien más se queja no es quien más sufre. Será porque el "umbral del sufrimiento" no viene alto de serie para tod@s.

Dile a tu parejita que no se me queje tanto, o me planto yo ahí y le hago pasear bajo la lluvia a 3 grados bajo cero y con paraditas en todos los escaparates; al menos que se queje por algo, je :)))))

Mil bicos, andaluzá resalá.

Meiga dijo...

Ángel, un placer hacerte sonreír :)

Reconozco que mi faceta de payasa (que la tengo, la tengo) no es muy habitual en el blog, que suele ser más bien reflexivo/ sentimentaloide... y tal y tal, pero es que a veces una se pone de los nervios de lo que ve a su alrededor. Ante reírme o quejarme, pues he optado por "quejarme riendo", je...

Abrazotes para ti y tus mujeres.

Bowman dijo...

Hola Karmen, el ser humano siempre se queja, debe ser algo incrustado en nuestros genes, un resultado de la evolución, no sé.
Mientras más tenemos, más nos quejamos, nadie está satisfecho con su vida ni con nada.
Para mí el problema es el no pedir a la vida más de lo que nos puede dar y sólo darle importancia a las cosas que realmente lo tienen, o sea muy pocas; pero la insatisfacción de los humanos creo que es imposible de solucionar, somos "asín".
Aplaudo tu lucidez y tu ironía.
Un besazo

Meiga dijo...

Pues sí, JC, pocos estamos satisfechos. No es malo, permite mejorar, pero obsesionarse con eso quizá no sea lo mejor...

¿Sabes? a lo mejor simplemente tiene que ver con que nuestras expectativas superan nuestros logros, y entonces nos quejamos, o que creemos que tenemos derecho a conseguir más cosas de las que realmente conseguimos, y entonces también nos quejamos. En lugar de aceptarlo e intentar lograr "otras cosas", pues es más fácil rechistar.

Gracias por venir siempre. Bss para ti y buen finde :)

Adela Abós dijo...

Cómo me gusta mi Reina, cuando saca el genio!! jajaja

Pero fíjate, que como yo siempre voy por libre, y aún dándote la razón de que este mundo está lleno de quejicas.. veo más allá.

Dices que la envidia y el quejarse son los deportes nacionales.Yo creo que la una lleva a lo otro.

La envidia provoca quejas.. "todo le sale mejor a los demás, todo es más difícil para mí, todo es más complicado... "

Pero esto les pasa a los quejicas, porque los quejicas son indecisos, inseguros hasta decir basta.

Vuelve a leer el sms que ha motivado tu entrada:

"Qué días más gris, ¿no? creo que hoy no saldré. Luego te lo confirmo..."

Duda que el día sea gris, aunque lo sea.

Duda de si saldrá o no.

Ves? Se queja porque duda y duda porque es insegura (intuyo que es una chica jajaja) y además es de esas que necesita que estén pendiente de ella.

Duda para que la contemples.

Para que le llames para decirle ".. sí, el día es gris, pero chica.. sal... venga.. que sin ti no es lo mismo, Ven.. andaaa".

Con todo ello concluyo:

La envidia crea quejicas, inseguros y egocéntricos.

Ainsss, qué mala es la envidia!!

jajajaja.

PD. Vale.. estoy "pallá"... pero tengo un atenuante: lo sé!!

Meiga dijo...

:) sí que es cierto que estás pallá, Reina, pero eso de que es un "atenuante" el que lo sepas... jajajaaa... ¿no será más bien un agravante? no sé, no sé ;)

Tengo que reconocer que has utilizado muy bien las condicionales, sí señor... es más, estoy por llamar a la susodicha (por supuesto: es chica) y ponerla fritita a piropos tales como egocéntrica, insegura, quejica ... jajaaaa... le va a encantar... me da que me voy a quedar sin amiga...

Bicos, loca. Cuídate.

Anónimo dijo...

Precioso y excelente texto,
un placer leerte,
que tengas una feliz semana
un abrazo.

Meiga dijo...

Hola, RMC.

gracias por tu comentario :)

Feliz semana también para ti.

Adela Abós dijo...

Noooo, no la llames....!!!
Y si lo haces, no le digas donde está mi reino... jajaja

Porque si además consideras saber de mi locura, un agravante... "apañá" voy.

Por cierto, ¿ves por qué vengo poco últimamente?... Porque te plantifico unos tocho-comentarios... de aupa!!! ;)

Muack

Anónimo dijo...

Reconozco que soy muy quejica, suelo no estar de acuerdo con lo que me toca vivir, suelo no vivir lo que me apeteceria, y suelo lamentarme de eso. Soy quejica pero también soy un inconformista(Es por ver algo positivo de mi victimismo).

No conocía la palabra quejicoso, me la apuntaré. Me has hecho sonreir. Gracias.

El ermitaño urbanitas.

PS: me gust´o esa viñeta del siempre acertado Forges.

Meiga dijo...

Adita, puedes dormir tranquila: no la llamé :) como para arriesgarme a quedarme sin amiga! jajajaaa...

Tú a esta Luna ven poco o mucho, ven rápido o despacio, pero ven... y me das un guiño y un "cuaqueo" y yo tan a gustito que me quedo, pero no dejes de venir por tus tocho comments porque son ideales para mis tocho post...

Muchos besos, guapisisisisima.

Meiga dijo...

Hola, Ermitaño

ser inconformista es bueno (al menos no creo que sea lo mismo que ser quejica, ¡para nada!)

Creo que el quejica lo es por-que-sí, y se queja por TODO, por lo que le pasa y por lo que no, por lo que tiene y por lo que no... el inconformista sólo lo hace por aquello que no está "conforme". Eso es bueno porque ayuda a mejorar.

Sonreír es algo que deberíamos hacer más a menudo. Me alegra haberte hecho sonreír a ti :)

Yo también creo que Forges es genial...

¡Un saludito!

Anónimo dijo...

Hola prima:

Lamento haberte abandonado por tanto tiempo (o al menos me pareció demasiado tiempo), pero andaba ocupado quejándome de mis desgracias cotidianas.

Quisiera pensar que yo entro en la categoría de "quejica coyuntural" (me encantó esa denominación) porque no me agradaría descubrir que soy un emisario más del pesimismo en el pedacito de mundo por el que me muevo.

Creo que en este tema en particular los que más le atinaron a la estrategia a seguir fueron los antiguos filósofos chinos: "estar siempre listo para brincar a otra rama en caso de que el viento la sacuda" "adaptarse al cambio, igual que el agua se adapta al recipiente que la contiene" "hacer sin intención de hacer y todo estará en orden".

Te dejo con esto porque ya tengo que ir a quejarme en un examen. Nos seguimos leyendo. Y gracias por todo :)

Meiga dijo...

¡Hola, primo! no te disculpes, todos andamos algo liados "quejándonos" por aquí y por allá...

Creo que sí, que tú eres un "quejica coyuntural", así que ten la seguridad de que lo tuyo se cura. De cualquier modo (y ya que de quejas va el tema) decirte como "queja personal" que me da coraje no poder comentarte en el blog. Sé que es tu decisión pero yo dejo constar mi desacuerdo... Sea como sea, te sigo leyendo, porque me gusta cómo escribes, aunque sean quejas :)

Suerte con ese examen, primito. Cuídate mucho.

Esther dijo...

Hola Karmen es un placer leerte si que si, me has hecho reir en verdad y es que estos días me la he pasado quejando dia y noche, porque hace muchooo frio y para nosotros, bueno en especial para mi es algo que no me agrada pues soy muy friolenta, acostumbrada a una temperatura arriba de los 38 y 40 grados ufff, para mi es horrible pasar por el tiempo de invierno y ahora mas que nunca hace frio en Tabasco... bueno la cosa es que creo que soy muy "quejica" porque ya vendran los calores y seguro me quejare un poco... gracias por pasar por el bolog de Maty, espero escribir mas seguido... siempre te recuerdo con cariño, dejo por aqui muchos abrazos...

Meiga dijo...

:) Hola, Maty...

Mira, quejarse "del tiempo" es muy habitual... yo lo hago (claro) y quejarse no es malo, lo malo es que se te vaya la vida en ello, y que todo esté mal, y todo sea un asco, y todo el mundo sea tonto, y que yo no tengo suerte, y que blablabla... eso es muuuy cansino...

Yo no soy friolera (en general) pero te mando un abrazo grande para que te dé calorcito.

En tu blog escribe cuando te apetezca hacerlo, que yo tengo un chivato en el lateral que me avisa si lo haces o no ;)

Buen finde para ti.

Luna Roi dijo...

Cuando pongo los pies cada mañana en el suelo mi primer pensamiento es: soy estupenda, sonrío mejor que nadie y vamos a arrancar alguna carcajada...

Nos rodéan, sin duda, personas grises: esto no es un ensayo, es cuando hay que disfrutar!!

Besote,

L.

Meiga dijo...

:) me gustó esta frase:

"esto no es un ensayo, es cuando hay que disfrutar"

Totalmente de acuerdo. Alguno habrá que se pierda la obra más importante. Qué pena, ¿no?

Bicos, guapa, y buen finde para ti.

la rubia dijo...

Pues yo tambien estoy rodeada de quejicas, sobre todo de uno, pero bueno, hay quien no tiene remedio. Aunque todo se pega y acabas tu tambien quejandote de todo.

Hace unos dias me propuse no quejarme, lei eso de estar 21 dias sin quejarte, y eso que no soy muy quejica, pero... he desistido, un dia de estos volvere a empezar a ver si llego a los 21. Porque no hay que quejarse, hay que actuar.

Meiga dijo...

Holaaaaa, mi rubia...

No conocía ese método de los 21 días. Buscaré información, o sea que sirva de ayuda! :)

la rubia dijo...

jeje, cuesta cuesta, pero dicen que si lo consigues eres más feliz. Y cuando te quejas vuelves a empezar a contar hasta llegar a los 21. Ya me cuentas si lo consigues,vale?? un abrazo grande grande.

Meiga dijo...

¡Llevo dos, llevo dos! jajajaa.. Abrazotes, mi rubia :)