Estatua de José de Creeft
Alicia en el país de las maravillas.
Central Park. NY. Julio 2010
Años enteros se nos desbordan por los pasillos de la memoria. Recorren vestíbulos sin puertas y se topan con paredes transparentes que atraviesan sin esfuerzo para finalmente irse sin apenas hacer ruido. Presencias débiles de invisibles contornos, fantasmas de relojes quebrados. No hay constancia de que algo haya pasado si no logró habitar ni un instante un lugar de dimensiones tan diminutas como el archivo de los recuerdos. Hay días que se desintegran con la caída del sol. Amanecen pero no están, y si no los vives no han existido. La vida no es una acumulación de tiempos, ni un desfile de semanas, ni crece apilando calendarios en los cajones. La vida se nutre de sentimientos, de instantes, de colores, de tactos y contactos; se olvidan enormes abrazos y se recuerdan leves caricias que el paso del tiempo no puede borrar aunque apenas hayan llegado a tocar los bordes diluidos de nuestros poros. A veces, en un segundo, se olvida una vida entera. A veces se borra todo, se parte de cero, y nuestra biografía se centra para siempre en los instantes pequeños y concretos, colándose hasta nuestra alma a través de una puesta de sol, un sonido o una mirada. Compro minutos eternos a cambio de horas baldías y días sin sueños.
:) He vuelto, mis queridos lunáticos. He llegado de un largo y cansado viaje arrastrando conmigo todos los síntomas del turista. Me siento agotada, deprimida y eufórica. No necesariamente en ese orden, por suerte.
He estado de vacaciones y he cumplido uno de los... 80 sueños que me quedan por cumplir: viajar por EEUU. Un país de países, de dimensiones extraordinarias, con cuatro husos horarios y millones de personas llegadas de todo el mundo ¿Qué os puedo decir? Demasiadas impresiones si pretendo usar pocas palabras. He cruzado (literalmente) el país de las oportunidades en la época de las rebajas. He derrumbado mitos, he anulado prejuicios y tópicos que la distancia genera cuando lo que se nos enseña no es lo que hay que ver. Gente afable por todas partes, divertida mezcla de culturas, y un humor endiabladamente contagioso que yo no había previsto. He cumplido expectativas ya de entrada muy optimistas. He vivido varios minutos eternos allí, muchos diría yo. Es probable que más de los que esperaba. Me gustaría poder compartirlos todos pero, me "eternizaría" si os los cuento todos. Haré un resumen, de ésos que tan mal se me dan y tanto os gustan a vosotros :)
Lista (resumida) de mis minutos eternos favoritos:
-NY: el instante en el que me acerqué al World Trade Center. Fue el minuto más doloroso. Han pasado casi 9 años desde que se derrumbaron los gigantes del skyline de Manhattan, pero aún se callan las voces al pasar por allí. Os lo juro que es así. Te rodea de repente un halo de tristeza y un escalofrío te eriza por dentro con una mezcla de respeto, dolor, indignación y duelo.
-Las Vegas: el paseo aéreo por el Gran Cañón del Colorado ha sido el minuto más espectacular. Si alguien ha estado allí sabrá a lo que me refiero, y si no, casi mejor no me molesto en explicarlo, porque es cercano a lo imposible hacerlo. Inmensidad, un calor brutal (no sé si el cielo existe, el infierno sí), y de banda sonora la música del desierto, que la tiene. "Accidente" geográfico le llaman los científicos. ¡Si todos fuesen así!
-Los Ángeles: aquí, por descontado, el minuto más 'glamouroso', pisando la alfombra roja frente al Kodak Theatre, la misma que minutos después acogía la presentación de la última película de Dicaprio, más alto de lo esperado y más rubio de lo que aparenta.
-Santa Mónica: el minuto más veraniego. Una zambullida en una playa interminable de arenas blancas y suaves, a pies del Océano Pacífico, topónimo bastante inadecuado por cierto si hablamos de unas olas que se empeñaron en que me bañara hasta las arterias.
-Carmel: el minuto más patriótico. Un grupo de mejicanos nos saludó cantando el "Yo soy español, español, español"; mientras hablaba con simpatía del pulpo Paul, nos contaban la reunión familiar en la que unas 30 personas habían visto juntas la final del mundial (con banderas de España incluídas, "de las del toro"- insistían) y nos felicitaron como si el partido lo hubiésemos jugado nosotros.
-San Francisco: el minuto más frío lo viví mientras esperaba para subirme al tranvía más televisivo. En pleno julio unos 10 grados centígrados con una humedad relativa del 85% es frío hasta para una norteña como yo, pero el turista es de otra piel, y desafia al viaje, y como tal soporté estoicamente un trayecto por descontado precioso (la ciudad lo es entera) aunque con la incomodidad de ir demasiadas almas en muy pocos metros.
-Chicago: el minuto más ventoso y la mayor sorpresa del viaje. El ascensor se para en el piso 100 de la Torre Sears. Desde ahí puedes abrazar al lago Míchigan, reluciente alfombra de agua. Una ciudad enorme con un perfil impresionante y rebosante de amabilidad por todas partes. Hermosa.
Y podría seguir durante horas y contar más minutos eternos, minutos divertidos, curiosos, entrañables, pero alguien me dijo una vez que cuanto más digas con menos palabras mejor se te entiende/atiende. Igual no era así pero la memoria es mentirosa, ya se sabe.
Y podría seguir durante horas y contar más minutos eternos, minutos divertidos, curiosos, entrañables, pero alguien me dijo una vez que cuanto más digas con menos palabras mejor se te entiende/atiende. Igual no era así pero la memoria es mentirosa, ya se sabe.
Si existiera la justicia (que no existe) todo el mundo debería tener la oportunidad de, al menos una vez en la vida, disfrutar de ese mini mundo, de poder llevarse en la maleta una mezcla explosiva y caótica de souvenirs, ropa sucia y horas sin dormir junto a unos cuantos preciosos minutos eternos que ayuden a seguir ilusionado en cumplir más sueños. Al final de eso trata la vida.
PD: ¿me contáis vuestros planes/aventuras de este verano?
16 comentarios:
Me has dado una sana envidia con tu viaje a un país que es más un continente que otra cosa, plagado de contrastes y diferencias.
Me alegro que lo hayas disfrutado de esa manera, nada raro en ti, que vives la vida apasionadamente.
Besos "presi"
Querida karmen, me alegra infinito saber de las sensaciones que te ha generado este viaje. Sabía que lo disfrutarías seguro. y una pregunta, ¿vos volverás a la costa Este, es así? pues tienes una visita pendiente en Boston!!.
Un abrazo desde esta esquina del Atlántico.Ángel.
Veo que te has dado un palo y te lo has pasado fabulosamente.
Ya quisiero yo visitar unos cuantos de estos lugares.
Bueno, chica, ahora tienes las pilas cargados para contarnos alguna historía.
Un abrazo
Hola karmen, mientras tu viajes nosotros viajaremos contigo. Como siempre has conseguido fotografiarlo con palabras.
Mis planes?? pues espero dejar mi cueva de asfalto unos días para poder disfrutar del mar. No es tan apasionante como lo tuyo pero no me quejaré.Sé queodias a los quejicas.
Un saludo.
Ermitaño
Holaaa morenilla, me alegro que ya estés de vuelta, y que hayas vivido tantos momentos buenos y tantas experiencias inolvidables. qué ilusión, realizar uno de tus sueños!! Yo no tengo planes para este verano, van surgiendo, es lo mejor para no decepcionarte, lo que surja, de momento me voy el domingo a otro curso de pintura, cuatro dias sin ver la cocina y... pintando!!!! jeje me conformo con poco...
Besitos, preciosa.
Hola JC,
te diré que no creo que nadie pueda NO disfrutar de un viaje como éste, aunque es verdad que igual no todo el mundo tiene la capacidad de asombro que llevo yo en la mochila siempre ;)
Espero que tu verano vaya, al menos, lo más tranquilo posible. A veces eso son unas verdaderas vacaciones.
Besos muchos de "la Presi".
Ángel, si al final no te librarás de mi visita :)
Me encantó todo, la verdad, pero es que es tan grande ese miniplaneta en el que tú vives que me quedaron unos tres mil sitios por ver.
Tanto la guía local de NY como el que llevabamos luego en SF me han puesto los dientes largos numerando todo lo que NO había visto.
Tengo que volver y si lo hago serás 'el segundo' en saberlo.
Abrazos.
Erna, y más que un palo me he dado. Te diré que yo creo que aún me estoy recuperando... si es que yo cuando viajo siempre acabo agotada, quiero verlo todo y más que hubiera...
Cierto, cargué las pilas. pero cuando se acabó el viaje jajaja... Las historias están ahí, esperando, en mi cabecita :)
Abrazos también para ti. Me alegra leerte.
Ermitaño, ¡qué bien ha sonado eso que has dicho! fotografiar con palabras... pues quién supiera, ya que yo lo de fotografiar, en el sentido literal lo intento pero malamente lo consigo :)
Espero que disfrutes de tu asueto en otra cueva menos urbanita que la tuya. El mar siempre es apasionante osea que tu viaje también lo será.
Abrazos desde mi Luna.
Mi rubiiiiiia
¡qué bien estar de vuelta en casa y que todos estéis por aquí!
Pues te diré que de improvisar sé yo un rato, de hecho yo este año no iba a USA de vacaciones. Lo decidí un buen día después de desayunar. De estas locuras tengo yo día sí día también. ¿Sabes? Me acordé mucho de ti en SF. Ya te contaré...
A ese curso me iba encantada contigo, que la cocina y yo tampoco nos llevamos muy allá...jeje
Que lo pases genial y pinta algo para que yo luego lo escriba ¿sí? :)
Besos, guapetona...
te he mandado un cuadrito que pinté en el curso, que seguro que te inspira algo... jeje, es de los que te van. bikiños morenilla.
Karmencita, te dejé un comentario hace semanas, en cuanto leí el tuyo en mi blog, cuando le di a publicar, cierto es, que perdí conexión, estaba con el portátil y sin mucha cobertura.
Sorry, sorry, por mi ausencia del blog, y te decía en el comentario... ummmmmm, hace tanto tiempo que no recuerdo, pero que patearse los estates de norte a sur y de costa a costa tienen que ser tan increíble como se deduce de tu excelente post, señorita. De nuevo disculpa, Karmen, pensé que quizás si se había publicado, y no he mirado hasta hoy.
Espero me perdone su majestad Karminis de las tierras del Este Occidental peninsular y demás. ¡Un besazo nena!!
Rubia, ¡¡que me ha parecido precioso el cuadro!! porque seguro que te refieres al que voy a titular:
"¿Qué será eso de ahí?"
;)
Mil gracias por pensar en mí al ver algo tan bonito. Bss muchos.
jajaja, tranquila, Piratilla, estás disculpada por tu ausencia en mi blog, por supuesto... pero no te disculpo por tu ausencia en TU blog. Se te espera, que lo sepasssssss...
Mil besos, reina mora ;)
Qué viaje!!! Qué envidia!!!
Me lo debes... !!!
Lo sabes no??
Telma y Louise volverán.. pero con final feliz!!
PD. No perdono la escena con Pitt que es mía... jajaja
Firmado: Telma
Adita, ¡hecho!, yo me tiño el pelito y te hago de Louise en un pis-pas, así como era ella, valiente, alocada... eso sí ¡¡nada de asesinatos!! el Gran Cañón es muy grande para acabar despeñándote por él, quita, quita... jajaja...
Bss, Thelma
PD: Y cuando te líes con Pitt, hazme el favor: ¡que no te robe esta vez! jajajaa
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