
Así (aunque sin interrogaciones) titulaba su libro ese artista de personalidad inefable llamado Fernando Fernán Gómez. Claro, y por esa regla de tres, los nórdicos para el invierno. Mentira cochina. Yo el nórdico aún lo tengo puesto, de hecho, no lo he sacado desde el año pasado. Algunos pensaréis que soy friolera, cierto por otro lado, pero es que aquí, en esta esquina del mapa, el sol es tozudo, y este año no le ha dado la gana de mirar hacia nosotros sino con una esquiva sonrisa, ¿ o riéndose de nosotros? No lo tengo claro.
La bicicletas (por suerte) no son para el verano, y los que tenéis bicicleta lo sabéis bien, porque si tienes una y tienes la desgracia de que el verano se identifique sólo por el calendario, se oxidaría la cadena por falta de uso y exceso de humedad, y esto, por suerte, no es así.
Para los veranos son los chiringuitos de playa, las terrazas en los bares, las barbacoas con amigos y las verbenas populares. Respecto a esto último, vivimos en el país del toro y la pandereta, todos lo sabemos, y entre fiestas patronales, culturales, musicales, gastronómicas, religiosas y demás familia podríamos pasarnos todo el mes de agosto de pueblo en pueblo sin que pasara ni un solo día sin acudir a un evento.
Para el verano son también los timos en los baretos de toda la vida, donde un camarero con un contrato basura veraniego te pase la cuenta de 10€ por un tentáculo de un pulpo importado y probablemente duro. Pero para el verano también son otras situaciones mucho más agradables: los reencuentros; con los amigos que ahora viven lejos y regresan con los calores (o fríos) de agosto; con los amigos que siempre vivieron lejos, pero han descubierto el pulpo a 10€ el tentáculo y les parece baratísimo, y para las reuniones familiares. Todos tenemos familia fuera de nuestras ciudades, y en algunos casos, más familia fuera que en nuestra tierra. Para eso es estupendo el verano, aunque a veces nadie te libra de la visita inesperada del primo plasta, pero es que en la vida disfrutar de algo bueno casi siempre conlleva el pago de un pequeño impuesto.
La "estrella" por excelencia del verano: los viajes. Aunque actualmente ya se viaje en cualquier fecha, la mayoría seguimos teniendo en verano las vacaciones más largas, y por tanto es cuando te decides por fin a hacer ese viaje soñado. Te pasas el año esperando ese momento, que tantos días has estado preparando sobre un mapa, trazando rutas, eligiendo dónde dormir ( o no dormir, según se tercie), dónde comer, qué ver. Te ves la información que te dan en las agencias de viajes, algún documental en la TV, si te coincide que lo haya, y consultas por Internet, porque la red tiene información sobre casi todo lo que puedes necesitar, lo he comprobado. De hecho, acabas de preparar el viaje virtual de tal manera que te piensas muy seriamente si vale la pena gastarte los 1000 euros +10% de imprevistos en que te saldrá finalmente la salsa porque, realmente, ya lo has visto todo. Pero, no has estado allí, y eso ... no es lo mismo.
Siempre resulta inevitable relacionar el verano con los excesos: exceso de sol, exceso de comida (tapeo, maldito tapeo) exceso de bebida, exceso de dormir, exceso de no dormir, exceso de gastos, exceso de todo. Días largos y noches calurosas (unas más que otras) y las feromonas desbocadas. Dicen que en el verano, debido al periodo vacacional, se presentan más demandas de separación que durante el resto del año, pero también es sabido que, supongo que en virtud de la ley de la compensación, surgen nuevas parejas a la luz de la luna, bajo los rayos del sol, en tumbonas de piscinas, o cines al aire libre... El verano es un nombre propio y tiene de apellido romance. Eso creo yo.
Para el verano también son (en mi caso) los mejores recuerdos de mi infancia. Tengo recuerdos de niña, con una claridad casi irreal, de las comidas en la aldea, con mis tíos y mis primos, y los primos de mis primos. Aquí en Galicia casi todos tenemos una “aldea” de la que proceden nuestras familias, creo que el símil más adecuado en el resto de España es “el pueblo”. Recuerdo los fines de semana en la aldea, con descubrimientos mil, excursiones (expediciones para nosotros) que siempre eran al mismo sitio pero cada día llamábamos de forma distinta (no podía ser que siempre conquistaras el mismo reino). Recuerdo paseos y chapuzones por los ríos de aguas heladas en los que hoy supongo sería incapaz de sumergir una pierna ni hasta el tobillo, pero entonces hacía cabriolas durante horas hasta que mi madre me sacaba de allí, temblando como una vara, mientras yo protestaba diciendo: “¡Si no tengo frío!”. Íbamos porque mi padre era un “consumado pescador” según todo el mundo decía. Mamá también lo confirma. Siempre dice que a ella “la pescó”. Recuerdo las comidas bajo el fresco de un pinar al lado de la playa de arenas ardientes, comidas semifrías en un tupperware (coloquialmente "taper") y bebidas frías en neverita, con hormigas y arena gratinando casi todo. ¡Qué rico estaba!
Para el verano son muchas cosas buenas y muchos buenos momentos. También los ha habido malos, pero esos no los pienso recordar. Ya sabéis, he puesto en funcionamiento el filtro purificador.
Este verano no he hecho nada especial, pero ha sido especial, y, aunque no ha hecho calor, yo no he sentido frío. ¿Vosotros habéis pasado un buen verano? Yo, decididamente, sí.
La bicicletas (por suerte) no son para el verano, y los que tenéis bicicleta lo sabéis bien, porque si tienes una y tienes la desgracia de que el verano se identifique sólo por el calendario, se oxidaría la cadena por falta de uso y exceso de humedad, y esto, por suerte, no es así.
Para los veranos son los chiringuitos de playa, las terrazas en los bares, las barbacoas con amigos y las verbenas populares. Respecto a esto último, vivimos en el país del toro y la pandereta, todos lo sabemos, y entre fiestas patronales, culturales, musicales, gastronómicas, religiosas y demás familia podríamos pasarnos todo el mes de agosto de pueblo en pueblo sin que pasara ni un solo día sin acudir a un evento.
Para el verano son también los timos en los baretos de toda la vida, donde un camarero con un contrato basura veraniego te pase la cuenta de 10€ por un tentáculo de un pulpo importado y probablemente duro. Pero para el verano también son otras situaciones mucho más agradables: los reencuentros; con los amigos que ahora viven lejos y regresan con los calores (o fríos) de agosto; con los amigos que siempre vivieron lejos, pero han descubierto el pulpo a 10€ el tentáculo y les parece baratísimo, y para las reuniones familiares. Todos tenemos familia fuera de nuestras ciudades, y en algunos casos, más familia fuera que en nuestra tierra. Para eso es estupendo el verano, aunque a veces nadie te libra de la visita inesperada del primo plasta, pero es que en la vida disfrutar de algo bueno casi siempre conlleva el pago de un pequeño impuesto.
La "estrella" por excelencia del verano: los viajes. Aunque actualmente ya se viaje en cualquier fecha, la mayoría seguimos teniendo en verano las vacaciones más largas, y por tanto es cuando te decides por fin a hacer ese viaje soñado. Te pasas el año esperando ese momento, que tantos días has estado preparando sobre un mapa, trazando rutas, eligiendo dónde dormir ( o no dormir, según se tercie), dónde comer, qué ver. Te ves la información que te dan en las agencias de viajes, algún documental en la TV, si te coincide que lo haya, y consultas por Internet, porque la red tiene información sobre casi todo lo que puedes necesitar, lo he comprobado. De hecho, acabas de preparar el viaje virtual de tal manera que te piensas muy seriamente si vale la pena gastarte los 1000 euros +10% de imprevistos en que te saldrá finalmente la salsa porque, realmente, ya lo has visto todo. Pero, no has estado allí, y eso ... no es lo mismo.
Siempre resulta inevitable relacionar el verano con los excesos: exceso de sol, exceso de comida (tapeo, maldito tapeo) exceso de bebida, exceso de dormir, exceso de no dormir, exceso de gastos, exceso de todo. Días largos y noches calurosas (unas más que otras) y las feromonas desbocadas. Dicen que en el verano, debido al periodo vacacional, se presentan más demandas de separación que durante el resto del año, pero también es sabido que, supongo que en virtud de la ley de la compensación, surgen nuevas parejas a la luz de la luna, bajo los rayos del sol, en tumbonas de piscinas, o cines al aire libre... El verano es un nombre propio y tiene de apellido romance. Eso creo yo.
Para el verano también son (en mi caso) los mejores recuerdos de mi infancia. Tengo recuerdos de niña, con una claridad casi irreal, de las comidas en la aldea, con mis tíos y mis primos, y los primos de mis primos. Aquí en Galicia casi todos tenemos una “aldea” de la que proceden nuestras familias, creo que el símil más adecuado en el resto de España es “el pueblo”. Recuerdo los fines de semana en la aldea, con descubrimientos mil, excursiones (expediciones para nosotros) que siempre eran al mismo sitio pero cada día llamábamos de forma distinta (no podía ser que siempre conquistaras el mismo reino). Recuerdo paseos y chapuzones por los ríos de aguas heladas en los que hoy supongo sería incapaz de sumergir una pierna ni hasta el tobillo, pero entonces hacía cabriolas durante horas hasta que mi madre me sacaba de allí, temblando como una vara, mientras yo protestaba diciendo: “¡Si no tengo frío!”. Íbamos porque mi padre era un “consumado pescador” según todo el mundo decía. Mamá también lo confirma. Siempre dice que a ella “la pescó”. Recuerdo las comidas bajo el fresco de un pinar al lado de la playa de arenas ardientes, comidas semifrías en un tupperware (coloquialmente "taper") y bebidas frías en neverita, con hormigas y arena gratinando casi todo. ¡Qué rico estaba!
Para el verano son muchas cosas buenas y muchos buenos momentos. También los ha habido malos, pero esos no los pienso recordar. Ya sabéis, he puesto en funcionamiento el filtro purificador.
Este verano no he hecho nada especial, pero ha sido especial, y, aunque no ha hecho calor, yo no he sentido frío. ¿Vosotros habéis pasado un buen verano? Yo, decididamente, sí.
24 comentarios:
JOÉ... OSEA QUE EL NORDICO ESTÁ BUENORRO... QUÉ PASA... NO TE GUSTAN LOS GALLEGOS? JAJAJA BSS FRON CÁI
Jajaja... pues sí, prefiero al nórdico. Los gallegos son un poco "mantas" :-)
"Anónimo", no sé si has tenido un buen verano, pero escribiendo desde Cái supongo que sí.
Bicos from Galicia.
Ayy... Karminis.. de lo que se entera una!!
Las gallegas se quejan de frío pero prefieren los nórdicos.
El sol de Galicia es maño (por lo de tozudo).
El pulpo "gallego" puede ser importado.
Las bicis son para el verano dependiendo en qué zona vivas.
Y lo que es mejor.... el anónimo sólo es anónimo para los demás,no para ti... tú sí sabes que es de Cái...
Besos "nostálgica", nos vemos arropadicas bajo una manta gallega a la luz de la luna.
Sí, Adelis, sí... de nuevo estoy yo aquí para que abráis los ojos a un mundo paralelo desconocido para vosotros los terrícolas. Es la ventaja de vivir en la "LUNA" jajaja...
Y, H-Adita, el anónimo ha dejado claro que es de CÁI. Ya sabes que yo BRUJA sí, pero ADIVINADORA, NO (por ahora, jijiji)
Un beso nostálgico, patica...
PD: Porcierteando, ¿es que NADIE va a decirme qué tal el verano? por Diosss, que aburriiidos...
que bonito relato! como me gusta leerte!
para mi el verano...ha tenido cosas buenas y también malas... desgraciadamente no se poner el filtro ese que evita recordarlas, y ahora las tengo más presentes que las buenas... dónde venden ese filtroo??
mil besicos majica!!
muaks!!
Hola Karmen..., pues yo te lo cuento. Mis veranos significan reencuentro. Aunque soy "muy madrileña" como dicen ellos, un pedacito de mi corazón pertenece a un pueblecito asturiano donde he pasado casi todos los veranos desde que contara apenas 2 añitos (y ahora ya cuento treitantos...) Entenderás que allí tenga amigos de infancia, de adolescencia, de juventud..., de ahora y para siempre. Porque si algo tiene Asturias -además de las muchas maravillas conocidas por todos- es gente entrañable, acogedora, cálida y emotiva. Y entre ellos, tengo la suerte de tener a muchos de mis mejores amigos. ¡Para que luego haya quien diga que la distancia es un problema! Pues créeme..., yo les siento muy cerca.
Por cierto, una vez más es un alivio leerte. Creo que tengo algo de ese síndrome posvacacional tan recurrido por estas fechas. Reencontrarme con tu blog lo ha hecho más llevadero y me ha permitido regresar un ratito con mis asturianines. Mil gracias y muchos más besos.
Esperanza.
Mi "preciosa Tania Soler": por supuesto que tienes el filtro purificador (viene de serie, sobre todo en el caso de las brujiiiitas, jijiji)
Mira, un truco: cada vez que algún mal recuerdo se te pase por la cabeza tienes que pensar en algo que realmente te guste. En tu caso piensa en ¡¡mariposas!! :-) yo pienso en delfines y lunas y me funciona.
Si no te funciona, ainsss.. lo sientoooo, pero... como no te cobro, no me puedes pedir daños y perjuicios :-)
Bicos, guapetona, y gracias por leer mis "tochoescritos" jeje..
¡Hola, Esperanza!.. que alegría leerte de nuevo. Venga, anímate, que en cuanto te despistes, ya está ahí el puente de la Constitución, el turrón, las compra navideñas.. huy, igual te estoy deprimiendo, jajaaa..
Y es bonito que tengas esos vínculos con Asturias (tierra que, como buena norteña, me encaaanta y visito a menudo)Ya conoces el dicho: "Gallego y asturianos, primos hermanos". Y es muy cierto que las distancias con los amigos de verdad son sólo geográficas, completamente de acuerdo contigo.
Mil besitos, "prima adoptiva" :-))
PD: Y olvíiiiidate de ese síndrome, no existe, es todo psicológico, jijiji...
Para el verano no se lo que hay. Mis veranos han sido especiales, pero al igual que el resto de las estaciones. Simplemente el calor me agobia, mientras que el fresco me motiva especialmente. Mi mejor verano, el que ahora tengo en mis manos. En el que he conocido y conozco las mejores personas para mi vida.
Besos de loki vinodelfin.
Loki, si es por fresco, te propongo que el próximo verano lo pases en Galicia, porque como sea como éste, al menos eso lo tienes garantizado. Y enhorabuena por un verano tan bueno.
Besos de Luna.
Venga...valeeeeeee!!! Que tó lo quieres saber...
Mi verano ha sido distinto a otros años, pero igual de bueno.
Normalmente viajo mucho, es decir, "periconeo" de un lugar a otro. Pero este año por la Expo, los amigos que han venido a verla, mis labores de voluntariado, etc. etc. sólo me he escapado unos días al sur de Francia a ver a la familia.
Para mí suficiente.
El verano me gusta, el calor me gusta, mis amigos me gustan ¿puedo pedir algo más?.
Besicos Okiloki.
PD. Cierto, el anónimo lo dijo... ¿¿Ande tienes la cabeza Adelis?? Será que estoy enamorá. jajaja
Por fiiiiin, Adelis... A ver, ya sabes que no soy cotilla, cotilla, pero curiosa siiiiii :-))
Me alegra que te gusten tantas cosas, así es más fácil ser feliiiz. Estoy yo pensaaando que en honor a ti el post debería titularse: "¿Las amotos son para el verano?"... Ainsss, me he despistao...
Besicos, mi "patica motera"
PD: estar namorá es lo que te tiene, te vuelves una tonturria totá!!!... jiji
Hola karmen
te quiero hablar del filtro purificador... sabes? a veces se consigue, aunque hay otras, que como dice tania, parece que ese filtro como que se pone muy cuesta arriba! o es que quizá las cosas malan pasan porque tienen que pasar, y no se pueden remediar.
Entre pitos y flautas, hacía días que he podido leerte, y hoy he vuelto a hacerlo (en buena parte gracias a tí); y bueno, no dejas de sorprenderme.
Para mí ha sido un verano normal, creo que desde que terminamos el colegio o el instituto los veranos dejan de ser "felices", ya que la mayoría los pasamos trabajando; aunque como sabes he podido, por fín, hacer un buen viaje...
El verano se va despidiendo... ¿qué nos deparará el año que viene? Quien sabe.....
Un saludo y gracias
¡Hola, Alberto!... pues me algra que hayas podido volver a la Luna.
Cuando dices que no dejo de sorprenderte, espero que sea en el buen sentido, jeje.. si es así, gracias...
Y sí, es cierto que el "filtro" no siempre funciona, pero al menos hay que intentarlo. Hay personas que ni saben que existe y eso sí que es triste.
Sé que has hecho un viaje muy bonito este año, el que viene ¿quién sabe?, como dices tú, pero... igual es aún mejor.
Un saludito y hasta pronto.
Bueno, pues como bien dices he comprobado que en estas tierras del norte, el nórdico en la cama hace un papelón!!!!
Para mí el verano ha sido de adaptación al medio, jajajaja, pues han sido mis primeros pasos por esta Asturias, que me ha recibido con los brazos abiertos. Son sus gentes, sus lugares y hasta sus chigres que facilitan la labor de integración. También he visitado a mis amigos. Mis amigos han venido a visitarme.
Con respecto a lo de que tú tienes aldea te voy a contar que en Avila, todos los niños, amigos y compañeros de mis hijos tenían pueblo. Los findes se iban al pueblo, los puentes y las fiestas y los dos meses de verano al pueblo. Pero mis hijos .... no lo tenían y creo se sentían un poco menos afortunados. Después con todos los traslados familiares de los últimos años .. no sólo tienen pueblo, sino que se ha transformado al plural.
Bicos.
Hola Karmen, me ha encantado el relato, por cierto yo las bicicleta no la uno en todo el año, asi van los michelines, tendre que empezar a usarla jajajajja, en cuanto al verano, ha sido un verano muy bueno he tenido hasta dos vacacione¡¡¡¡ cuando se volvera a repetir, bueno saludos y gracias por tus palabras.
Menos maaaal, Meli.. ¿a que tú "sí" entiendes las "virtudes" del nórdico? jijiji...
Y mira, al final Asturias ha salido en tu comentario y en el de Esperanza ¿qué tendrá el Norte que todo el mundo acaba sintiéndose bien aquí? pues, está claro: LOS NÓRDICOS, jajaja...
Me alegra que te estés adaptando tan bien. Bicos y abrazotes, guapa.
¡Hola, Eugenio! Me alegra que te haya gustado :-)
Huy, ¿michelines?.. cuidadín, que esos, si no los paras a tiempo, luego se "enquistan" jijiji...
Pues ya sabes, a pedirle una bici a los RRMM aunque sea una estática. Veeenga, no seas vagonetas!!!
Y que suertuuuudo, dos vacaciones. Bueno, será que te las has merecido (????) jajaja
Saluditos y hasta pronto.
Claro que los nórdicos unen a la gente, sobre todo si no son muy grandes!!!!
Si te pasas por mi blog hay un obsequio para tí ... espero que sea de tu agrado.
Bicos.
Meliiii, pues allá me voy pa tu blog, que seguro que me has comprado un nórdico nuevo, jijiji..
¡¡Bicos, guapa!!
pues ha sido un verano muy muy especial, diferente a los otros veranos, muy intenso, lleno de emociones contradictorias muy buenas y muy malas, pero... si tuviera que resumirlo podría decir que... me he sentido VIVA.
un abrazo morenilla.
Mi rubia, ¿de qué trata la vida sino de vivirla? unas veces te sentirás mejor, otras veces peor, pero siempre será mucho mejor que no sentir "NADA".
Abrazos cariñosos para ti, guapa.
Lindo tu compartir Karmen, este verano para mi ha sidoooo sensacional llena de compañía y con un calorrrr tremendoooooo, pero lleno de ricas experiencias.... Saludos muchos
¿Calorrr?... ¿calorrrr? ... ¿qué es eso? jajajaaaaa..
Me alegro mucho, Maty, de que hayas tenido un buen verano. No sólo los veranos, todo el año debería de ser "cálido", ¿verdad?
Besos para ti...
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