15/6/09

Los extraterrestres NO son verdes.


-El Danubio NO es azul.
-Un diamante NO es para siempre.
-Donde comen dos NO siempre comen tres.

Si quitamos la partícula negativa a estas frases se quedan en sentencias que a casi todos nos suenan. Y del sustantivo sentencia llegamos al verbo SENTENCIAR. Palabra peligrosa. A mi alrededor las personas sentencian constantemente, tajantes, inflexibles, en voz alta, como si el tono les ayudara a tener razón. Yo no voy a ser menos: 'sentencio' y afirmo rotunda que "los extraterrestres NO son verdes". Lo sé porque yo me miro en el espejo y diría que no es el color que me envuelve. Soy extraterrestre, de lo contrario no se explica que no entienda tantas cosas. También podría ser consecuencia de una falta de actividad neuronal, que tampoco lo descarto, por supuesto, pero no lo creo.

Me ha costado decidirme a escribir sobre esto del color de los marcianos, porque puede que caiga en el error de "sentenciar", pero de todos es sabido que es fácil acabar haciendo aquello que solemos criticar. Una servidora no iba a ser una excepción. Intentaré explicarme... 

Un sábado, el pasado por ejemplo. Salgo de casa temprano. El ascensor está ocupado (como siempre) así que bajo por las escaleras. Al llegar al portal coincido con quien ocupaba el ascensor. No le conozco de nada. Ni siquiera sé si es mi vecino. La verdad, cuantos más vecinos tengo menos vecinos conozco. Le doy los 'Buenos días', una manía que tengo por las mañanas, y él, como hablándole al ombligo, parece contestarme con un casi inaudible 'Grrr' que interpreto como un saludo. Se me queda cara de póquer. Quizá va a ser que desde hoy los saludos se declaran en la renta. Me voy a la calle. Tengo plaza de garaje cerca pero he dejado el coche fuera porque entrar en él... no pudo ser. Había otro aparcado justo en la entrada y su conductor estaba en paradero desconocido. Sí. Que llame a la grúa, estáis pensando. Pero es que entre que llega y no llega seguro que el individuo se ha ido. Paso. Por tanto dejé el coche fuera. Me subo y me voy a ver a mi madre. Vive muy cerca de mi casa pero tengo que ir en coche si quiero hacer las compras que sí o sí tengo que hacer luego. Yo y mis ideas geniales. 

Me dirijo al centro para hacer unas compras. Misión imposible I. Atascos por todas partes. Bueno, por todas menos por una. Hay una manifestación que ha cortado la calle desde donde ni se ve. La escena es la siguiente: municipales cabreados; conductores cabreados; peatones cabreados. El viaje promete. Se oyen los pitidos del silbato del Municipal que está a mi lado, pero lo enmudece un claxon que casi me deja sorda del oído derecho. Del izquierdo se encarga un bebé que ante semejante barullo se pone a llorar con tal intensidad que me río yo de la Caballé. No me extraña. Decido que lo mejor es aparcar en cuanto pueda. Misión imposible II. El parking más cercano está colapsado por un piquete de la manifestación. Como puedo me cambio de carril para ir al otro que tengo próximo. COMPLETO. Cuento hasta 10. No pasa nada. Aún es temprano y en realidad no tengo prisa. Pongo la radio para no oír el ruido exterior. Música, claro, a ver si me relajo un poco. De todos es sabido que amansa a las fieras. Otra sentencia, porque esto no es del todo cierto. Si las fieras oyesen ESO que suena en la radio, acabarían descontroladas, atacando a diestro y siniestro, envueltas en una aborágine brutal de sangre y destrucción. Música como venida del infierno. Opto por cambiar y sintonizo una de noticias. Peor todavía. Que si el PSOE está en decadencia; que si el PP en bancarrota; que si lo de Cristiano Ronaldo nos hunde definitivamente con semejante despropósito financiero; que si la GRIPE A es una pandemia... etc. Me voy mejor a las noticias locales pero no mejora mucho; son noticias resesas: El alcalde que se pelea con su colega del bipartito; la asociación de vecinos "Todos juntos" se cabrea con los del botellón... Uff... Apago la radio. 
He llegado ya a la entrada del parking. Espero unos minutos y hago cola para que me timen por estar allí un ratito. Pero yo hoy me he levantado de buen humor, así pues... no me afecta. No veo sitios libres, aunque lo ponga el rótulo de la entrada; doy un par de vueltas y finalmente sale un coche. Me dispongo a aparcar; rectifico, a intentar aparcar. El mendrugo que lo hizo al lado de la plaza que ha quedado vacía ha dejado el coche en posición 'voy a tocar las narices', entiéndase cruzado. Tras un rato de maniobras de manual y sudor consigo dejarlo medianamente bien, como para poder salir por mi puerta y no por la del copiloto, ayudada por los gramos que he perdido en el intento. Pero estoy tranquila. Total, vivo a 1 km del centro y esta excursión me ha llevado SÓLO 40 minutos. 

Subo las escaleras y por fin estoy en la calle. Hace un calor de justicia en la plaza pero la refresca una fuente muy decorativa, pero un chorro algo 'despistado' me da en toda la cara. Bueno, al fin y al cabo tenía calor. Una sonrisa/mueca se dibuja en mi cara. Me voy a comprar la prensa que hay justo frente al 'parking maldito'. El del quiosco de siempre me da el periódico de siempre (ser cliente habitual tiene sus ventajas) Tardo apenas un minuto. Algo que sale bien, menos mal. Pero al irme alguien entra sin ver que salgo y... tropezamos. No sé de quién fue la culpa; yo pido disculpas pero él reza en arameo. Se ha mosqueado. En fin, yo recojo con más esfuerzo que acierto las hojas tamaño imposible del periódico. Sí. Lo habéis adivinado: no es el ABC. No tiene grapas y está hecho un cisco. Pero... no pasa nada.

Llego al súper. Está lleno de gente. Parece que todo el mundo haya decidido ir temprano a comprar (aunque claro, ahora ya no es tan temprano). Un par de cajas de cobro están cerradas. En la cafetería de al lado hay dos chicas charlando con el uniforme del supermercado. Tienen derecho. Están en el descanso. 'Pues tendremos que esperar' pienso. Pero oigo "críticas" de unas señoras porque "tienen vez en la peluquería y llegarán tarde. Inadmisible". Pienso qué tenía que comprar en el súper. Básicamente fruta. Así pues cojo un par de cosas imprescindibles y pago en la caja rápida. Me iré a la frutería de Amalia que siempre la tiene muy rica. 

Amalia abre todos los días laborables y su horario es... indefinido. Yo creo que vive en la frutería. Me acerco y la veo tras el escaparate, con sus canas impecablemente peinadas. Me ve llegar y me da los 'Buenos días' con una sonrisa sincera de oreja a oreja. Después de quejarse del calor y sus piernas hinchadas (eso sí, sin perder la sonrisa) piropea mi vestido haciendo que sonría yo, y me ofrece unas deliciosas cerezas del mismo valle del Jerte, fresas de Huelva y unos albaricoques dulces como la miel (palabras textuales). Sé que no me ha mentido porque me da a probar una pieza de cada antes de llenar unas bolsas con la fruta que (por supuesto) me voy a llevar. Le pago, le doy las gracias y me despido de ella con un ¡Hasta el lunes! a lo que me responde 'Si Dios quiere, hija...' .

Yo espero que quiera, Dios o quien sea que decida eso, porque creo que Amalia también es una extraterrestre como yo (y tampoco es verde). Con su sonrisa, su calma y su amabilidad las personas como ella hacen que valga la pena estar aquí, en esta jungla de ruídos, prisas y mal humor en la que habitamos. Me voy contenta de mis compras, a pesar de no haberlas hecho; pienso que hace un día muy bonito, mientras esquivo la moto de un jovencito que no me ha visto (?) en el paso de peatones. Hay quien 'sentencia' que cada día se aprende algo. Yo el sábado he aprendido que es mejor que la vida tenga un ritmo en el que nos quede siempre tiempo para sonreír. 

¿Os sentís extraterrestres como yo? aunque sólo sea un poquito...

29 comentarios:

Soledad Sánchez Mulas dijo...

Mi querida Karmen: más de una vez he pensado que mi dedo índice iba a volverse rojo, y que de mi boca iba a salir un "teleeeefono".

Verás, yo voy con la sonrisa puesta, siempre, porque es el primer paso para encarar la vida de otra forma.
Pues bien, no hace mucho, un chaval que se cruzo conmigo me gritó -a mis espaldas, eso sí-: ¡de qué te ríes, gil...!

Como no me di por aludida y seguí con mi sonrisa -que inevitablemente provoca otras en quienes me miran- una señora me miró, meneó la cabeza y me dijo aquello de: ¡es que van como locos..., menos mal que usted se lo toma a cachondeo...!

Yo creo que vivir intensamente y con alegría, a veces, ni siquiera está bien visto. La gente se sorprende de que se pueda ser feliz, por ejemplo: comiendo un helado en unas escaleras -junto a mi hija pequeña, eso sí-, mirando la copa de un árbol durante más de un cuarto de hora, para captar el movimiento del sol por las hojas, haciendo un puré de verduras o un gazpacho, repasando las conjugaciones verbales, leyendo una página del diccionario, viendo por enésima vez "Qué bello es vivir", jugando con un diminuto hámster, echando migas de pan a los pájaros del patio...

En fin, que sí, que debo ser muy "verde" por dentro.

Un beso, guapa.

Soledad.

Meiga dijo...

¡Qué alegría, Soledad! en varias escenas me he identificado contigo :) Ahora que ya sé que lo de ir por la calle sonriendo no es ilegal me quedo más tranquila, aunque a mí no me insultan por hacerlo, ¡sólo intentan atropellarme! jajaja....

Pues te apunto en el club de los seres verdes por dentro. No puede ser malo, al fin y al cabo, es el color de la esperanza ;)

Un beso también para ti...

Sonia dijo...

Karmen,

cuando leí esto me he dado cuenta de que no cambian mucho las cosas de una ciudad a otra. Yo soy de Murcia y aquí todo es muy parecido, todos corren, nadie ve nada y el ruido es habitual.

Y sí, yo me apunto tambien a ese club de los Ets.

Un saludo. Sonia.

Meiga dijo...

:) ya sabía yo que al final no soy tan RARA como creen muchos. Me alegra confirmarlo. Quedas anotada en nuestra lista, claro que sí, Sonia...

Gracias por visitarme.

Un saludito.

Luna Roi dijo...

Ni la vida es rosa...

Luna Roi dijo...

Ah, y los rojos hoy... a saber!

Llámalo oveja negra, extraterrestre o, siguiendo con los colores, perro verde. Estoy contigo. Nunca me he sentido una chica normal.

beso!

Bowman dijo...

Me apunto a la lista de los salidos, en el buen sentido, del armario extraterrestre. Con el tiempo he desarrollado una calma absoluta e imperecedera que me impide asesinar a dos o tres personas cada día, eso en los días buenos, en otros podría llegar a siete u ocho.
En esta puñetera sociedad que nos ha tocado padecer, donde conceptos como civismo, educación, amabilidad, preocuparte por lo demás, son más raros que un perro verde, será otro extraterrestre, no te queda otra que hacerte la concha como el galápago si no quieres que acaben contigo.
Creo saber por las pistas en que ciudad vives, me encanta, voy todos los años, pero teneis un tráfico endemoniado, algún defecto tenía que tener.
Un placer visitarte, hasta pronto.
Saludos

Meiga dijo...

Bellaluna, pues se me coló esa sentencia del rosa y el rojo, jeje. Gracias!

Mira, creo que lo de 'ser normal' es muy discutible. Pregunta a un indígena si le parece normal llevar botas en invierno. Pues eso...

Besos y gracias por traer tantos colores a la Luna :)

Meiga dijo...

JC, te entiendo perfectamente. Pero mira, a veces llega con convertirse en esos monos sabios de toda la vida y ni oír, ni ver ni hablar... y dejar que pase el temporal... Y funciona... Hacerse invisible tampoco estaría mal pero es más complicado.

Nada, que te adjunto a la lista de perros verdes salidos... del armario, ¡¡se entiende!!

Creo que sí, has acertado la ciudad ;)

Saluditos. Un placer tu visita, como siempre...

ÁNGEL dijo...

karmen, acá también hay ruido, hay prisas y personas que no saben dar un saludo a tiempo. Pero como tú cuentas, también hay personas amables, y te hablo de una ciudad tan grande como es Boston. Vivo en zona residencial y eso se nota en las calles con gentes paseando lento o haciendo deporte.

Sonreir es algo que no hago a menudo. Intento hacerte caso desde hoy, ok?. Un abrazo desde lejos. Ángel

Meiga dijo...

:) OK, Ángel... espero que desde ya mismo sonrías más. Estaba pensando en lo bonito que recuerdo (por las pelis, claro) los barrios de Boston... con sus paseos, sus casas pareadas... me gustaría ir algún día.... ¡TE AVISO! jajajaa...

Un abrazote para ti.

Adela Abós dijo...

Pero qué paciencia tiene "mi Reina"!!

Pues en esencia, también soy extraterrestre, así mismamente como tú.

Digo en esencia porque soy de las que (salvo momentos límites) voy por la vida con la sonrisa puesta y la guasa en el cuerpo.

Comprometo a los críos que van en los carritos, juego con los que van en el autobús, mientras yo voy de "paquete" en la moto".

Hablo, sin problema, con quién sea.

Si estoy sentada al lado de alguien en un tren o autobús comparto lo que vaya a comer..(es que si no no me pasa)... y un montón de cosas más que me convierten en una extra-extraterrestre....

Conclusión a la que llego.. que "semos" muchos más extraterrestres de lo que pensamos, algunos seguimos ejerciendo y otros han "tirado la toalla".. Porque.. anda.. que no hay antipáticos en este planeta... coñe!!!!

TKRDAOCC

la rubia dijo...

Hay que ver lo bien que se te visualiza cuando se te lee, me parece estar viéndote, morenilla.
Yo también soy de... urano, o de júpiter... hay para todos los gustos. Pero bueno... a veces te encuentras con "los otros", los que son como tu, y te llevas una alegría muy grande.

Un abrazo muy muy grande.

Meiga dijo...

Jajaja.. Adelis, creo que entiendo porqué tú y yo compartimos reinado... lo cierto es que cuando leo tus comentarios a veces es cómo si los hubiese escrito yo misma mismamente...

Me gusta la gente así, afable... no me gustan los "cocones" (que no tiene que ver con ser tímidos) que te miren a los ojos al hablar y que no te den la espalda en el ascensor... bueno, a no ser que sea imprescindible!... no sé, son pijadas, pero creo que una de las características de ser extraterrestre es que hay cosas que para algunos son extraordinarias y para mí no lo son...

Besos reina del Este... y desde ya "Marciana Real" jajajaaa

TKRDAORI :)

Meiga dijo...

Mi rubia, creo que 'se me visualiza' como dices tú porque me desgañito en las descripciones.... y mira que intento no ser tan puntillosa a la hora de escribir, pero al final... ya sabes, ¡me lío! ojalá pudiera ser más concisa, pero... creo que ya me he rendido :)

Besos gigaaaaaaaantes para ti...

Lady Pirata dijo...

Jejeje, Karmen, según lo que has descrito, soy extraterrestre a intervalos, depende de la época, en este momento, no lo soy.
Lo he sido, y se vive, se siente, se disfruta muchísimo más.
Quizás por eso hemos de dejar de serlo en ocasiones, para concienciarnos de que ese estado es casi perfecto.

Verde, verde es lo que estoy, de la envidia ante tu paciencia, niñaaa (:

¿Cómo se dan besos los extraterrestres?
Pues un beso de esos, como diría Zenet, ¿lo conoces? No es que me encante, pero tiene algún que otro tema bueno.

Hala, para que se lo cantes a otro extraterrestre como vos al oido, y muuuy bajito, casi susurrando ;)

Meiga dijo...

Lady Pi, pues yo no te imagino no siendo extraterrestre; una persona que expresa las cosas como tú no puede ser de este planeta, imposible...

Tengo muchos defectos pero alguna virtud (menos, jeje) y la paciencia es una de ellas... tengo mucha, piratilla, y si tenemos en cuenta que soy pelín ansiosa, más mérito todavía que tiene ¿o no?

Y de acuerdo contigo en que hay que ser algo extraterrestre para disfrutar del planeta, y no es una contradicción, aunque lo parezca...

No conocía ni la canción ni al cantante; he leído varias de sus letras y me parecen verdaderos poemas... ¡¡gracias!!

Añado aquí el link a esa canción que explica los 'besos esos' ;)

Anónimo dijo...

Qué gusto encontrar a tantos hermanos extraterrestres. Yo soy concretamente del planeta Rigel 4 pero ando de paso aquí, igual que muchos otros.

Y a pesar de que esta Tierra no es un paraíso cósmico, tiene sus bellezas y su encanto. De acuerdo contigo en que los humanos en general son extraños, ausentes, pero tenemos que aprender a convivir con ellos. Al fin y al cabo son nuestros anfitriones, no??

Meiga dijo...

:) así que tu dirección es Rigel 4... pues nada, que me la apunto. Tengo unos días libres en breve y me puedo hacer una escapadita, jeje...

Cierto que hay belleza en esta tierra extraña y cierto también que hay que aprender a convivir con estos individuos que pueblan el planeta. Por suerte, a veces tocan anfitriones (me gustó eso) maravillosos... ¿¿van a ser hijos de emigrantes marcianos?? ;)

Esther dijo...

A conservar las sonrisas mi querida Karmen... que eres una linda extraterrestre y lo mejor es que hay muchas mas para que no te sientas sola.... abrazos y ricas sonrisas multicolores para vos.

Meiga dijo...

Maty, te aseguro que si ser extraterrestre es razón suficiente para sonreír más a menudo, por mi parte, no necesito otra. Y si encima me encuentro marcianit@s como vosotr@s, pues encantada de la vida :)

Abrazotes y sonrisas también para ti.

Diseños Kristal, Aprendiz de Arte dijo...

¡Hola Karmen ¡ hace mucho que no paso a verte. No tengo perdón por que siempre que vengo me encuentro algo interesante o algo bello, o ambas cosas.

Pero bueno , ya sabes que una de las razones por las que no vengo es por que estoy metida en un barullo de estos que tu cuentas de... no entender nada.

Con más de cuarenta ya voy entendiendo cosas de la vidaa nivel emocional pero... el resto el social y su burocracia... ufffffff.

En fin.. hoy le he dado un descanso a mis neuronas y al pasar por mis nubes aprovecho y te digo... Amiga estoy contigo y en cada una de tus palabras.
Un abrazo muy fuerte y feliz verano.

Meiga dijo...

¡¡Holaaaa, Criss!! pues sí que llevas tiempo sin visitarme, mucho tiempo... pero entiendo que si pudieras lo harías más. Si el 'barullo' te persigue apunta mi receta: una ración abundante de optimismo y kilos de paciencia.

Nos vemos o en tus nubes o en mis estrellas, y la próxima vez que sea pronto, ¿vale? :)

Abrazos también para ti. Feliz vida...

Adela Abós dijo...

jajajaa... Me encanta!!! Desde los comienzos del Reino, (y antes).. me has pillado siempre los guiños!!!
Muaaack

PD. YTKMKTRDAOCC

Meiga dijo...

jeje... lo cierto es que sí :)

Muuuuua

PD: No, no, no, no, Y+ .... jajajajaa

Anónimo dijo...

¿cuántas veces he pensado lo que tú escribes?. A veces me da miedo leerte, eres como mi conciencia.A tu pregunta, creo que realmente ser extraterrestre es una virtud, y sí, es un piropo.

El ermitaño urbanitas

Pd: me apunto tu receta

Meiga dijo...

Ermitaño, soy inofensiva, no me tengas miedo, jeje...

Si crees que es una virtud estás de suerte, porque algo de extraterrestre debes de tener tú también, al fin y al cabo te sientes reflejado en lo que yo escribo, que al fin y al cabo es lo que pienso..

Gracias por venir.

PD: La receta es toda tuya ;)

Paseo de Letras dijo...

Pues si, mira por donde muchas veces me he sentido "rara" y es que voy a ser de otro mundo...
Cuando entro a la consulta del médico y digo "buenos días"...si alguien me contesta es mirandose los zapatos....alucino...¡¡¡.
Menos mal que ya no me encuentro tan sola con vuestra compañia...
Precioso relato...real como la vida misma...¡¡¡
Te felicito, gracias por tu visita y buen fin de semana...¡¡¡
Abrazos

Meiga dijo...

¡¡Hola, Paseo!!... lo cierto es que si juntamos todo lo que nos encontramos cada día da para escribir un libro... o incluso dos, ¿no crees?

Me alegra mucho leerte de nuevo :)

Un abrazote para ti y buen finde...