26/6/09

La cara oculta de la Luna

Ya hace tiempo (mucho) que he confirmado que Internet es un macromundo poblado por personajes de lo más variopintos, incluída una misma. Aquí hay todo tipo de individuos. Adoro la diversidad y tal vez por eso Internet me gusta, te ofrece tantas posibilidades... Pero ya se sabe que en las multitudes también son más habituales los problemas: es así como surgen los mayores 'atascos', las marabuntas más dañinas y las peores avalanchas; el desorden está servido y la anarquía acecha, agazapada y protegida en el anonimato, que de todos es sabido nos permite sacar lo mejor pero también lo peor de nosotros mismos.

A pesar de todo me gusta Internet. Desde que tengo el blog más. Sé que la poesía no gusta a todo el mundo, de hecho pensaba que no tendría mucho éxito un blog compuesto a base de poesías, pero me equivoqué. Reconozco que me encantan también las visitas ¿por qué negarlo? Desde siempre escribo básicamente para mí pero si me leen (y encima gusta lo que leen) es fantástico, mentiría si dijese que me da igual. Se alimenta mi ego al ver que día a día han ido aumentando las visitas, y los comentarios, y los visitantes asiduos son más de lo que nunca me hubiera imaginado. Pero (¿por qué siempre hay un pero?) en medio de tanta buena gente también hacen su agosto los copy/paste. Una cosa es copiar en un examen en el que te puedes jugar el curso, o copiar el peinado de una revista para ser la más guapa en una cena, o tunear tu coche como el del vecino porque "mola" más, pero copiar algo tan personal como un poema me parece que es otra cosa. Eso es lo que me está pasando y es el motivo de todo este sermón.

No es la primera vez, hace ya tiempo que me ha pasado, pero creo que son ya demasiadas veces. Yo no puedo tener "vigilancia privada" en Internet. Después de barajar todas las posibilidades, he decidido que desde ya este espacio tiene una hermanita llamada Alma de Luna y estará 'bajo secreto de sumario'. Va a llamarse así porque cuando escribo poesía, aunque inicialmente pudiera parecer que escribe mi corazón, en realidad lo hace mi alma (suena cursi, pero es así) y cuando te roban palabras escritas, como le pasa a ese pueblo del que no recuerdo el nombre cuando le hacen fotos, un poco de mi alma se va con ellas. Estaba cansada de, sin querer, encontrarme los poemas que tengo aquí en cualquier sitio para cualquier cosa y siempre sin nombrar la persona, blog o planeta del que procede o, al menos, un breve "desconozco el autor". Sé que podrá sonar egocentrista o pedante. Me da igual. A los que nos gusta esta tontería que es escribir nos duele que una palabra dibujada, o el reflejo de una sensación, o de un instante, que una vivencia, o un sentimiento, e incluso un poema sólo inventado acabe formando parte de una foto mal enfocada, un post en un foro de "no se sabe qué" o una reflexión escrita en un blog. Me encanta compartir. Yo confieso que las fotos que tengo aquí casi son todas "robadas" de internet, pero si sé su procedencia la especifico, y si no lo sé aviso con una nota en el lateral de mi blog de que las copio por si a alguien le pudiese ofender.

Quiero, o al menos me gustaría, mantener el contacto en ese nuevo minimundo con todos aquell@s a los que les apetezca visitarme. Así pues he decidido que a ese rincón de palabras escritas en voz baja, que es como se escriben los sentimientos, tenga acceso sólo quienes realmente estén interesados en acompañarme, no aquellos que buscando, buscando, se encuentren con unas cuantas frases que encajan y luego con un copiar/pegar o recortando al gusto los versos prostituyan mis poemas (así como lo digo) en un foro literario.

Os enviaré invitaciones a todos aquellos de los que tengo mail. Muchos ya tenéis cuenta en Blogger y los que no si queréis visitar mi otro rincón tendréis que crear una. De los que no sé vuestro mail sólo tenéis que enviarme uno a la dirección de correo que aparece en mi perfil y yo por supuesto le añadiré a mi lista de lectores. Por favor, es voluntario, si no queréis simplemente rechazarla y punto. Nos seguiremos viendo por aquí.

Mi blog será de acceso abierto, pero sólo verá delirios, reflexiones y paranoias diversas, osea, lo habitual en mí :) Mis poesías se quedarán bajo el cartel de "Reservado el derecho de admisión" en mi nuevo rincón. Sé que la razón puede parecer algo infantil o estúpida, pero creo que la gran mayoría de vosotros sabréis entenderme.

Si alguien de los que entran por primera vez aquí está interesado en leerlos, sólo tiene que pedirlo, pero se acabó eso de empapelar la red con mis delirios.

Dicen que no hay mal que por bien no venga. No estoy del todo de acuerdo aunque debo reconocer que últimamente esta frase tiene todo el sentido del mundo para mí. Mirad por donde yo, sin quererlo, estreno blog, jeje...