18/11/10

Monólogos lunáticos

El mundo que habitamos está lleno de millones de seres imperfectos. La teoría de los conjuntos hace que el resultado de sumar elementos imperfectos sea ni más ni menos que la perfecta imperfección. Es lo que hay. Mi imperfección congénita está asumida, como el color de mis ojos o el tono de mi voz. Es un problema de "fabricación". Viene de serie. Soy imperfecta pero a pesar de eso (o por esa razón) no me deprime saberlo. No me hace feliz, pero tampoco me quita el sueño. Aún así, en según qué momentos, algunas circunstancias me hacen pensar si en lugar de imperfecta no soy simplemente infantil, inmadura, ingenua... . Recientemente alguien me ha hecho una de las preguntas más increíbles que he oído en toda mi vida: "¿Por qué sonríes tanto? No es LO NORMAL. La gente ya no se ríe por casi nada..." ¡¡¡¡ ?¿?¿?¿??? ?¿??!!!! Patidifusa me quedé ante la preguntita. No sé si le he contestado, no estoy segura de haberlo hecho, pero no creo. No veo solidez en el razonamiento de que reirse sea o no sea lo normal.

Algo debe de fallar. Algo no está bien ahí afuera para que me hayan preguntado esto y no (por ejemplo) cómo puede ser que a un Nobel de la Paz le llegue el premio en la cárcel, otra se pase media vida encerrada en su casa de Birmania y otro se lo den a un presidente por prometer abandonar una guerra que aún no ha abandonado y cerrar una cárcel que aún no ha cerrado. Eso es lo que NO ES NORMAL, sonreír sí. No está de moda disfrutar de las cosas y yo estoy desfasada. Pues vale. ¿Explicación? Ninguna. No todo es explicable, otra certeza que tampoco me quita el sueño. Puede que la razón de que "sonría demasiado" (nunca se me hubiera ocurrido que ese verbo pudiera ir seguido de ese adverbio) es que estoy aprendiendo a aceptar que a pesar de que yo me empeñe en ver el arco iris es impepinable que está ahí porque antes ha llovido, y lo sé y no me importa, o puede que sea porque además de reir también sé llorar y consigo equilibrar mi "buen rollito" de vez en cuando, sin vergüenza, sin miedo a parecer  una floja o una cobarde. Sé que no lo soy. No entiendo lo de tener miedo a cada paso, a equivocarse, a acertar, a tomar decisiones, a lo que pase, a lo que no... .  No entiendo esos miedos que a menudo nos hemos inventado probablemente para no hacer frente a las incertidumbres. A mí las incertidumbres me atraen como un imán aunque al final me dé de bruces contra el suelo y se me escurran las sonrisas por la cara, y me las tenga que maquillar para salir a la calle. Supongo que nadie ha nacido para ser un héroe, yo menos que nadie, pero hay que ser valiente para ser realmente libre. Así es el mundo.

A los que me leéis (si aún me lee alguien), pediros perdón por desaparecer y luego volver para fustigaros con estos sermones. Sé que lo mío en este blog son simples monólogos virtuales en un trozo de papel inexistente. No es más que una libreta personal expuesta a todo el que quiera entrar a cotillear, un escaparate a todos de un mundo que en realidad sólo me importa a mí, porque el mundo para cada uno es como lo vive y no como lo viven los demás. A menudo me planteo si un blog como éste tiene sentido y por qué aún lo tengo, más cuando es una evidencia que el mundo del blog, sin saber muy bien el motivo, parece estar en desuso, marchitándose cada día un poco. Será sencillamente que me gusta estar aquí de vez en cuando, o que soy una egocéntrica incorregible. Puede que un pequeño toque de egocentrismo mueve a todos los que tenemos un sitio en internet.  Tampoco pasa nada. No creo que ser egocéntrico sea lo peor que nos puede pasar siempre que no mueva toda nuestra existencia. Mi blog es una forma un tanto extraña de contar lo que siento, a través de él sé que no me conocéis pero sabéis cosas de mí. No sé si me arriesgo demasiado.

Podría hacer el ejercicio de pensar en qué cosas a mí no me gustan / no entiendo. ¡Qué desilusión! porque  son muchas, pero como también sé que no me gusta el aburrimiento lo dejo aquí, para no aburrirme de aburriros, y seguiré pensando en las cosas que nunca me dije, que casi siempre son las más importantes. Dejaré mi lista de cosas NO NORMALES para otro momento/ día / entrada / post/ divague /vida...

Hoy no os pregunto nada (porque al fin y al cabo esto es un monólogo) pero si queréis comentar algo estaré encantada de leeros  :)

24 comentarios:

Erna Ehlert dijo...

Hola Karmen,

Que alegría que hayas vuelto a escribir.
Que bueno tú monologo.
Y sigue riendo todo lo que puedas, es muy sano.

Un abrazo

la rubia dijo...

Hola morenilla, sabes que yo siempre estoy aquí, leyéndote y viviéndote un poquito, y soy también de las que siempre sonríe aunque cuando me miren a los ojos, tenga la mirada triste... hoy es uno de esos días, el cielo está gris, el día húmedo, y siento esa tristeza de las cosas que son normales y que no lo son para mi, o de lo que para mi es normal y no es normal para el resto del mundo... Mmmm Ay morenilla, seremos de otro planeta?? estaremos buscando a "los otros" como Ayla del clan del oso cavernario? Pues aqui tienes una de "los otros" que también sonríe aunque tenga el alma triste.
Un besazo grande grande desde el mar hasta el océano.

Anónimo dijo...

Hola Karmen,
Te saluda una persona que, al parecer, tampoco es "normal"... porque yo también sonrío muchísimo, porque tengo mil razones para hacerlo, y las que no me hacen sonreir, procuro apartarlas de mi vida.
Sonrío cada mañana cuando al despertar, veo las caritas hinchadas de mis hijos; sonrío cuando mi pareja escucha fascinado cuando le cuento los acontecimientos del día; sonrío cuando mi madre "malcría" a sus nietos; sonrío cuando mis amigos me demuestran su incondicional apoyo; sonrío cuando me jefe me plantea un nuevo reto; sonrío cuando veo el arcoiris, cuando oigo la lluvia en el cristal de las ventanas y sonrío cuando leo tu blog... Pero sonrío sobre todo porque mi sonrisa hace feliz a quienes me quieren. Ha sido un semana muy dura..., pero sonrío porque ha pasado y a saber, qué me espera la próxima...
No abandones tu blog..., y no dejes de sonreir.
Besos desde una Madrid hoy lluvioso.
Esperanza

Meiga dijo...

:) Erna, es fácil sonreír viendo tus comentarios siempre tan cariñosos. Un abrazo gigante para ti.

Meiga dijo...

Mi rubia, sé que estás siempre aquí, y sé que eres de las "mías", de esas lunáticas incorregibles que se empeñan en ver el azul detrás del gris (que sé que tú también lo ves). En mi opinión la normalidad está sobreestimada, pero claro, estando yo medio majara es "normal" que lo piense, jeje...

Otro beso largo largo largo desde mi océano hasta tu maravilloso mar.

Meiga dijo...

Esperanza, ya te he dicho alguna vez que llamándote así ya desde que naces tienes prohibido no sonreír :)

El no ser "normal" puede parecer un problema pero a veces ayuda y tanto, a menudo es una bendición. Eso creo. Sólo echando un vistazo alrededor y analizando lo que parece ser normal me doy cuenta de que nunca podré serlo en mi vida, ni aún viviendo siete vidas más podría serlo.

¿Sabes cuándo he sonreído yo? leyendo tu comentario al imaginarme a tus nenes medio dormidos recién levantados :)

Espero que la semana próxima sea mil veces mejor que ésta que se va.

Te mando un beso enorme...

Adela Abós dijo...

Ayyy!!! Karmen, qué voy a hacer contigo???

Lo nuestro no es normal, y te aseguro que te lo digo absolutamente en serio.

Ni te imaignas la de veces que me pregunto, cómo dos personas, cada una en un extremo y tan "distintas" a simple vista, pueden tener tanto en común.

Esa pregunta a mí me la han hecho también y no una, por lo menos cinco veces a lo largo de mi vida.

Yo suelo decir: "Porque me sale" "porque no me cuesta nada intentar poner alegría" Pero mientras respondo (con cara de póquer)algo dentro de mi se estremece.

Porque pienso como tú. Qué le pasa a la gente? No sólo es que no sonrían, es que parece como si les molestaras que tú lo hicieras.

Y eso es lo que "me duele".

Y respecto al tema del blog, por favor,sigue escribiendo, sin compromisos, cuando puedas... porque no es cuestión de ego, al contrario, es una forma de compartir... de darse a los demás de forma altruista.

Porque te aseguro que cuando descubro que hay alguien al otro lado de la red a quien le pasan las mismas cosas que a mí, me da un subidón de autoestima.

Me hace pensar que igual son los otros los equivocados. Y que por qué no? Porque no voy a seguir siendo como soy.

Que si quieren.. que cambien ellos!!!

Anakonda61 dijo...

Hola Karmen...ni se te ocurra dejar de escribir en este blog...vamos!!! que haríamos tus seguidoras...ya no podríamos sonreir y estaríamos llorando por los rincones...así que mi niña ya sabes...tú eres una parte de esa sonrisa que llevamos puesta...aunque haya muchísimas situaciones que me hacen torcer el gesto...esas situaciones que por cotidianas, siguen siendo imperfectas y crueles...ojalá la mayoría fuemos super-imperfectos!!!!
creo que otros gallos no cantarían tanto...jejeje!!!
Un besito imperfecto!!!

Bowman dijo...

Querida "presi", los monólogos es como abrir el grifo de nuestra mente, a veces sale el agua a chorro y otras gota a gota.
Ya casi nada es normal, ni la normalidad siquiera sé si existe, pero tenemos nuestro camino en la vida, que esa es nuestra normalidad, seamos fieles a ella y lo que digan, que nos resbale.
Cuídate mucho.
Un beso

Meiga dijo...

Ayyyy H-Adita, pues eso debe de ser.... Debe de ser que hay quien se empeña en creer que estamos aquí para vivir como seres grises y a nosotras dos... pues nos encantan los colores...

No es que sea curioso que seamos tan similares tú y yo y nos hayamos encontrado en la red, es que es increíble, que es el siguiente escalón.... Bueno, la genética monárquica también nos ayuda, jajajaa....

Ni te imaginas lo que conforta para mí pensar en alguien y que me dibuje una sonrisa. Pues tú lo consigues y eso no tiene precio, estés a la distancia que estés según el sistema métrico decimal :)

Por todo eso gracias, y por todo eso vale la pena seguir por aquí, egocentrismos aparte :))

Muuuuuack, reina...

Meiga dijo...

Hola Ana!...

¡¡¡a sus órdenes!!!! jajaja... seguiré escribiendo, aunque para sonreír hay mil cosas ahí afuera que ayudan a hacerlo, aparte de mis payasadas literarias, jeje... Ya sabes: sólo hay que saber MIRAR para poder VER... Ah, y nada de llorar por los rincones, que no me entere que te castigo cara a la pared... ¡¡¡sería buena!!! ;)

Espero que las veces que tengas que cambiar la máscara de la sonrisa por la de la tristeza sean las menos...

¿Un besito imperfecto? venga, y un abrazo imperfecto que le acompañe *-*

Meiga dijo...

Hola JC, aquí la presi :)

Pues mira, decirte que tienes razón, que es mejor utilizar la filosofía de que lo malo es mejor que salga, por el grifo o por la boca o como sea, qué más me da... lo importante es que no se quede a habitar nuestros rincones como un parásito...

Me "unto de aceite" desde ya para que me resbalen las cosas normales que yo no entiendo por ser imperfecta...

Me cuido si tú te cuidas, ¿hecho?

Un beso enorme para ti...

Villasclaras dijo...

Karmen, ¿qué más da si tiene sentido tener blog si te sirve para expresar aquello que te inquieta? Supongo que se nota que yo también me he planteado dejarlo muchas veces, desde hace un año, lo abrí porque viajaba a otro país y al final aquí sigue... sin aportar demasiado a nadie excepto a mí misma.

Respecto a tus monólogos, somos varios los lectores habituales (hagamos o no comentarios) a los que nos gusta lo que dices, porque nos sentimos identificados, porque nos aportas un punto de vista distinto, porque nos gusta tu sensibilidad hacia los demás. Tal vez esa ingenuidad forma parte de tu encanto personal, así que no pierdas la sonrisa sencillamente porque otros no sepan apreciar que con ella aportas un poco de luz a este mundo oscurecido.

Saludos
Yoli

Meiga dijo...

Yoli, gracias por tu comentario, me ha parecido sincero y especial...PRECIOSO...

Una cosa con la que no estoy de acuerdo (para nada) contigo es en lo de que tu blog sólo te sirva a ti; si así fuera yo no lo leería y lo hago, ya lo sabes...

No he perdido la sonrisa, espero no perderla nunca y después de leerte una gigante me cubre la cara de oreja a oreja :-))

Saluditos para ti y buen finde, guapa.

Pepa Sánchez dijo...

Ufff, cuanto tiempo sin pasearme por este ladito tan cálido de la Luna...ahora que voy sacando ratitos de tiempo te marchas a otro crater????...pofavó que me cuesta mucho aprenderme los caminos nuevos. Sigamos siendo ANORMALES Karmelilla...¿que sería del mundo sin los imperfectos?...un beset requetegrande, morenasa.

ÁNGEL dijo...

Hola karmen,desde este lado del mundo te diré una cosa. No creo quedebas dejar el blog, aunque es algo que tú solamente puedes decidir, pero es que además creo que todos estamos esperando a que escribas, a que nos cuentes cosas. Cuando te leo tú expresas todo de un modo que te haces real.Espero seguir contando con tu presencia mucho más tiempo. Un abrazo desde lejos para tí. Ángel

Meiga dijo...

Pepiiiii,

¡qué requetesorpresa, ojasos! es cierto que hace tiempo que no asomas la nariz, pero mira, que no pasa nada si me mudo (si cambio de cráter, como dices tú) Lo que voy a hacer es que te mando un mapita y llegas en un pis pas, que eres más lista que el hambre :)

Seamos ANORMALES pues, formaremos una plataforma con un logotipo pintado por ti y nos llamaremos... mmmm.... "ALA" (Asociacion de Lunáticos Anormales) tú la presi, por supuesto... jajajaa...


Mil besos guapa, gracias por pasar.

Meiga dijo...

Ángel, gracias por tu comentario tan cariñoso.

Verás, yo escribo siempre, al blog llega la mitad de la mitad de las palabras que me pasan por los dedos, pero hay momentos en que te planteas, ¿y esto le importa a los lunáticos? Al final llegáis vosotros y veo que sí, y eso me reconforta, para qué mentir...

Ea, ¿te haces socio de la plataforma ALA? ;)

Un abrazo cercano.

Luna Roi dijo...

Sólo pienso cosas que me gustan. El resto, sólo son pesadillas.

L.

Anónimo dijo...

karmen, no dejes de escribir, sea aquí o en un papel. Tus monólogos reflejan mis pensamientos muchas veces y me sienta bien saberlo. Sin conocerte siempre te imagino sonriendo, no hagas caso a nadie.

Seguiré vieniendo a menudo por si estás. Un abrazo desde mi cueva. Ermitaño.

Juan Patricio Peñalver dijo...

Hola Karmen:

Ciertamente es un auténtico placer leerte de nuevo. Y me dicen a mí que transmito energía y optimismo en lo que escribo. Nada comparado con lo tuyo!! Eres pura humanidad, pura sensibilidad, pura naturalidad, pura ilusión por vivir cada experiencia cotidiana.

Ya te lo dije otras muchas veces, pero insisto en que tienes una forma muy interesante de escribir, porque de algún modo logras penetrar en la mente y el corazón de tu lector. Al menos en éste que ahora te escribe.

Mi regreso no es tal. Simplemente escribo cuando me apetece, aunque pasen meses enteros. Igual que tú no debes pedir permiso jamás para esbozar una sonrisa, o para reirte a carcajada limpia. Y cuando te hagan preguntas tan absurdas, ríete con más intensidad aún, para que comprendan lo ridículo de su amargura autoimpuesta y envidien tu risa y acaben por imitarla.

Me has hecho recordar a una persona muy querida, que siempre que me veía preocupado por algo, por grave que fuera, me decía tiernamente: "sonríe". De tal manera, que yo no podía evitar sonreir. Y se lo agradecía, y aún se lo agradezco, porque era una enseñanza, la de ser optimista a pesar de cualquier circunstancia, y la de ser feliz a pesar de que a otros (inexplicablemente) les moleste.

Por cierto, hablando de preguntas inexplicables: ¿cómo puedes preguntar que si aún te lee alguien, teniendo como media 20-25 comentarios por entrada? Yo, la verdad, siento no poder leerte más a menudo, porque tus reflexiones son magníficas, y comprendo que tengas tantos visitantes, porque lo bueno escasea y hay mucha gente sabe apreciarlo.

Un abrazo.
Desde mi lugar de la Huerta.

Meiga dijo...

Y qué buena idea es ésa, Luna, la mejor... sin duda....

Meiga dijo...

Querido Ermitaño, la sonrisa en mi caso no es una elección, es un gesto congénito :)

Yo seguiré estando, por si vienes...

Un abrazo gigante para ti.

Meiga dijo...

Lugareño, yo insisto. Re-bienvenido...

Optimismo no me falta, pero es que es obligatorio. Mal nos iría si no cada vez que abrimos la ventana y vemos lo que pasa ahí afuera, ¿verdad?

Cuando me dices que yo consigo penetrar en la mente de los que me leéis creo que realmente lo que ocurre es que a través de mis palabras traslado lo que muchas mentes piensan, y quizá vosotros, (ya sabes, la pandilla de los lunáticos) estáis en ese grupo :)

Yo realmente escribo siempre, pero sólo cuando me apetece lo comparto aquí. Cuestión de tiempo a veces.

Prometo que cuando me hagan preguntas absurdas me acordaré de tu consejo... y me
desternillaré literalmente.

Me gusta que te haya hecho recordar a alguien especial, eso sí que es un honor!

Y respecto a mis preguntas inexplicables sobre lectores y tal y tal... sólo un inciso: tengo de media 20-25 comentarios por entrada porque siempre contesto a los comentarios, jajajaa...

Un abrazo desde la luna para ti. Hasta pronto...