
RAE: Olvidar…… 2. tr. Dejar de tener en el afecto o afición a alguien o algo. U. t. c. prnl.
Este post, tanto el título como su contenido, es fruto de la “casualidad”, como tantas cosas en la vida que pasan sin esperar, ni por un instante, que eso pueda ser posible. Es fruto de la casualidad pero no por eso es menos importante, por eso creo que yo voy a “centrifugar” sobre ello. El caso es que ayer mismo alguien me ha puesto en un dilema. Me ha preguntado qué haría yo para olvidar a alguien, en concreto me ha dicho: cómo hacer que el corazón haga caso a la cabeza. Menuda preguntita, ¿verdad?
Claro, yo inmediatamente, lo primero en lo que me he puesto a pensar es en por qué esto me lo preguntaba a mí. Parece ser que el motivo de hacerlo es sencillo: yo escribo sobre sentimientos, entonces puedo ayudar a aclarar problemas relacionados con ellos. Me siento halagada por eso, pero sinceramente, creo que me viene grande el desafío.
Yo no puedo resolver problemas del corazón, ojalá tuviera ese don, pero no lo tengo. Bueno, creo que no tengo ninguno. Pero sí que puedo dar mi punto de vista, y como ya se intuye para todo aquel que me vaya conociendo, siguiendo mi criterio de que las contradicciones existen, soy bastante alocada pero muy reflexiva, por lo que me voy a arriesgar.
Escribí un post ya hace un tiempo que precisamente trataba el tema del amor desde el punto de vista de ser un algo regido por el cerebro, y no por el corazón. Se titulaba Amor "cerebral". Era éste. Algunos pueden compartir la idea, otros no estar en absoluto de acuerdo. Yo, con el paso del tiempo, cada vez estoy más segura de que eso es cierto. Pues bien, retomando la idea de ese post, me atrevería a decir que el desamor quizá funcione de una manera muy similar. El desamor también, en el fondo, tiene una base "cerebral", incluso puede que más que el amor, pues en las situaciones de desamor se suelen racionalizar más las cosas. Sin embargo, ¡qué curioso! la persona que me ha hecho la pregunta me dice algo que a mí me descoloca: "puedo olvidar en mi cabeza, pero en mi corazón sigue ahí". ¿Cómo es posible eso? No puede ser. Yo, si no pienso en algo, para mí ya no existe. Si no pienso en un mal momento, no lo recuerdo, por tanto no lo sufro ya. Por eso creo que en realidad es justo al revés: el problema es que se piensa tanto en esa persona perdida que, inconscientemente, la interiorizamos en nuestro cajoncito de los recuerdos y se enquista en nuestro interior para siempre. Mal asunto.
Olvidar a alguien a quién aún queremos es posible pero difícil, porque enamorarse tampoco es una cosa que pase todos los días. Puede haber "encaprichamientos" muy a menudo, "romances" con cierta frecuencia, "ligues express" y relaciones esporádicas más o menos satisfactorias, pero enamorarse... para mí eso es otra cosa. Creo que es duro el desamor porque lleva de la mano sentimientos muy negativos. Uno de ellos, muy doloroso, es el sentirse rechazado: no nos quieren, aunque queremos querer; no nos corresponden; damos mucho y lo damos con toda nuestra fuerza, pero no lo recibimos. Eso es muy duro. Luego está el sentimiento de culpa. Eso es uno de los peores sentimientos. Cuando una relación falla, inmediatamente, buscaremos el culpable. Pues creo que es el primer gran error. No siempre hay un solo culpable, bueno, a veces sí, impepinablemente a veces eso ocurre, pero no siempre, y a nadie le gusta reconocer que la culpa no es sólo del otro, o no es sólo nuestra, y nos amargamos martirizándonos con una culpa que no es nuestra pero nos hemos autoasignado en un papel (poco aprovechable, por cierto) de masoquismo sentimental. Otro problema añadido: el fracaso. Que una relación se acabe lleva consigo una dosis importante de fracaso, directamente proporcional, por supuesto, a la ilusión que hayamos depositado en la misma.
Entonces, se ha acabado una relación, y poco después de sentir que podíamos volar, nos encontramos con el sentimiento cruel de ser unos individuos rechazados, culpables, fracasados y, a la postre, estamos solos. Creo que son motivos más que suficientes para sentirse mal. Por eso a veces dudo de si en el amor, en el desamor, y en todo ese batiburrillo tan inestable en el que se asientan los sentimientos, el problema no es el hecho en sí, sino los "daños colaterales" que le acompañan. ¿Podría ser? No lo sé. Pero si así fuese, quizá lo ideal sería, en buen criterio, minimizar esos daños colaterales, entender que lo que pasa casi siempre es por algún motivo (aunque en principio nos cueste trabajo aceptarlo) y entender que es recomendable asumir que las cosas no siempre saldrán como nosotros deseamos. Es así como nos acercamos a ese momento que, evidentemente, no siempre resulta agradable y que les ha dado por llamar MADUREZ. Sólo la madurez nos permitirá vivir en paz con nuestras limitaciones y aceptar que a veces no elegimos nosotros nuestro futuro, sino que nos viene dado. Eso no implica que nos rindamos, sino que, como maduros que somos, debemos buscar otro camino para llegar a nuestros objetivos en la vida. Es tan importante no perder de vista el qué queremos conseguir como ser capaces de variar el cómo llegar hasta allí. Eso creo yo.
Quisiera ayudar a la persona que me ha preguntado cómo creo yo que podría solucionar su problema, pero ¿qué le digo? En la mayor parte de los casos, un problema no tiene una única solución (porque el origen tampoco es siempre el mismo). Aún así quiero intentarlo, por eso mi consejo sería:
analiza bien el porqué no consigues olvidar y si realmente DEBES hacerlo. Tal vez es que aún tiene arreglo, por eso no consigues "dejar de sentir". Si es así, y la solución está en tu mano, adelante. Ahora bien, si no lo está, si tienes la obligación/necesidad de olvidar, sólo el tiempo ayudará a disipar ese dolor. Ni en mil palabras que yo escriba ni en todos los consejos del mundo encontrarás la solución. Olvidar quizá es imposible. Por suerte o por desgracia nuestro cerebro no funciona como el de los peces. Lo que sí puedes (y debes) es intentar "archivar" su recuerdo para que no sea una presencia constante en tu vida. Yo creo que esto de olvidar se aprende, y es un proceso de reflexión íntimo que sólo nosotros podemos hacer, lo demás es literatura.
Sea como sea, sé que teorizar es muy sencillo, incluso en un tema tan delicado como el amor/desamor es muy fácil hacerlo, pero la práctica ... eso ya es otra cosa.
En esto de los sentimientos una segunda opinión viene muy bien, pero mi visión de las cosas la marca siempre lo que yo he vivido y, sea mucho o poco, evidentemente es sólo mi experiencia. Por eso muchas respuestas a determinadas preguntas las comienzo con un rotundo: no lo sé.
Escribí un post ya hace un tiempo que precisamente trataba el tema del amor desde el punto de vista de ser un algo regido por el cerebro, y no por el corazón. Se titulaba Amor "cerebral". Era éste. Algunos pueden compartir la idea, otros no estar en absoluto de acuerdo. Yo, con el paso del tiempo, cada vez estoy más segura de que eso es cierto. Pues bien, retomando la idea de ese post, me atrevería a decir que el desamor quizá funcione de una manera muy similar. El desamor también, en el fondo, tiene una base "cerebral", incluso puede que más que el amor, pues en las situaciones de desamor se suelen racionalizar más las cosas. Sin embargo, ¡qué curioso! la persona que me ha hecho la pregunta me dice algo que a mí me descoloca: "puedo olvidar en mi cabeza, pero en mi corazón sigue ahí". ¿Cómo es posible eso? No puede ser. Yo, si no pienso en algo, para mí ya no existe. Si no pienso en un mal momento, no lo recuerdo, por tanto no lo sufro ya. Por eso creo que en realidad es justo al revés: el problema es que se piensa tanto en esa persona perdida que, inconscientemente, la interiorizamos en nuestro cajoncito de los recuerdos y se enquista en nuestro interior para siempre. Mal asunto.
Olvidar a alguien a quién aún queremos es posible pero difícil, porque enamorarse tampoco es una cosa que pase todos los días. Puede haber "encaprichamientos" muy a menudo, "romances" con cierta frecuencia, "ligues express" y relaciones esporádicas más o menos satisfactorias, pero enamorarse... para mí eso es otra cosa. Creo que es duro el desamor porque lleva de la mano sentimientos muy negativos. Uno de ellos, muy doloroso, es el sentirse rechazado: no nos quieren, aunque queremos querer; no nos corresponden; damos mucho y lo damos con toda nuestra fuerza, pero no lo recibimos. Eso es muy duro. Luego está el sentimiento de culpa. Eso es uno de los peores sentimientos. Cuando una relación falla, inmediatamente, buscaremos el culpable. Pues creo que es el primer gran error. No siempre hay un solo culpable, bueno, a veces sí, impepinablemente a veces eso ocurre, pero no siempre, y a nadie le gusta reconocer que la culpa no es sólo del otro, o no es sólo nuestra, y nos amargamos martirizándonos con una culpa que no es nuestra pero nos hemos autoasignado en un papel (poco aprovechable, por cierto) de masoquismo sentimental. Otro problema añadido: el fracaso. Que una relación se acabe lleva consigo una dosis importante de fracaso, directamente proporcional, por supuesto, a la ilusión que hayamos depositado en la misma.
Entonces, se ha acabado una relación, y poco después de sentir que podíamos volar, nos encontramos con el sentimiento cruel de ser unos individuos rechazados, culpables, fracasados y, a la postre, estamos solos. Creo que son motivos más que suficientes para sentirse mal. Por eso a veces dudo de si en el amor, en el desamor, y en todo ese batiburrillo tan inestable en el que se asientan los sentimientos, el problema no es el hecho en sí, sino los "daños colaterales" que le acompañan. ¿Podría ser? No lo sé. Pero si así fuese, quizá lo ideal sería, en buen criterio, minimizar esos daños colaterales, entender que lo que pasa casi siempre es por algún motivo (aunque en principio nos cueste trabajo aceptarlo) y entender que es recomendable asumir que las cosas no siempre saldrán como nosotros deseamos. Es así como nos acercamos a ese momento que, evidentemente, no siempre resulta agradable y que les ha dado por llamar MADUREZ. Sólo la madurez nos permitirá vivir en paz con nuestras limitaciones y aceptar que a veces no elegimos nosotros nuestro futuro, sino que nos viene dado. Eso no implica que nos rindamos, sino que, como maduros que somos, debemos buscar otro camino para llegar a nuestros objetivos en la vida. Es tan importante no perder de vista el qué queremos conseguir como ser capaces de variar el cómo llegar hasta allí. Eso creo yo.
Quisiera ayudar a la persona que me ha preguntado cómo creo yo que podría solucionar su problema, pero ¿qué le digo? En la mayor parte de los casos, un problema no tiene una única solución (porque el origen tampoco es siempre el mismo). Aún así quiero intentarlo, por eso mi consejo sería:
analiza bien el porqué no consigues olvidar y si realmente DEBES hacerlo. Tal vez es que aún tiene arreglo, por eso no consigues "dejar de sentir". Si es así, y la solución está en tu mano, adelante. Ahora bien, si no lo está, si tienes la obligación/necesidad de olvidar, sólo el tiempo ayudará a disipar ese dolor. Ni en mil palabras que yo escriba ni en todos los consejos del mundo encontrarás la solución. Olvidar quizá es imposible. Por suerte o por desgracia nuestro cerebro no funciona como el de los peces. Lo que sí puedes (y debes) es intentar "archivar" su recuerdo para que no sea una presencia constante en tu vida. Yo creo que esto de olvidar se aprende, y es un proceso de reflexión íntimo que sólo nosotros podemos hacer, lo demás es literatura.
Sea como sea, sé que teorizar es muy sencillo, incluso en un tema tan delicado como el amor/desamor es muy fácil hacerlo, pero la práctica ... eso ya es otra cosa.
En esto de los sentimientos una segunda opinión viene muy bien, pero mi visión de las cosas la marca siempre lo que yo he vivido y, sea mucho o poco, evidentemente es sólo mi experiencia. Por eso muchas respuestas a determinadas preguntas las comienzo con un rotundo: no lo sé.
30 comentarios:
Creo que acertaste con el consejo, es bastante bueno y ayudara bastante a quien va dirigido, no me cabe la menor duda.
¡¡Hola, Javier!! vaya, una nueva estrellita. Me alegra que te hayas parado a leerme y espero que vuelvas por aquí. Gracias por dejarme tu comentario. Y síiii, ojalá que le ayude.
Un saludito...
PD: Me pasaré por tu espacio.
Hola karmen!
Me ha encantado esta entrada!! Tienes razón, estos temas son complicados de aconsejar, pero estoy segurísimo de que has ayudado a quien te lo ha pedido... puede que la decisión sea suya y sólo suya, pero ahora puede ordenar mejor todos sus pensamientos, e incluso sus sentimientos, reunirlos en petit comité , e intentar llegar a alguna conclusión.
Aunque no tiene que ver mucho con lo de olvidar, sí lo hace con el amor esta cita de la película "El diario de noa" , una de mis preferidas:
"El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma, y nos hace aspirar a más... nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente. Eso es lo que tú me has dado, y lo que yo esperaba darte siempre."
¿Sabes, Alberto? al final de eso se trata casi siempre: ordenar pensamientos y sentimientos, sin prisa, pero con el convencimiento de que se puede llegar a alguna conclusión.
Caray, dos comentarios, dos hombres. Me sorprende (gratamente) ver que existen hombres sensibles, algo que ya sabía pero que cada vez me gusta más.
PD: Bonita cita. La peli no la vi.Me la apunto.
Karmen, muy buena reflexión. Creo que el consejo es acertado, pero la experiencia me dice que no es nada fácil la situación de esta persona. Yo la viví hace dos años. Mi consejo es que valore por qué su cabeza desea olvidar. A veces cuesta aceptar la realidad. Y sobre todo que se quiera mucho a sí mismo. Sufrir más no tiene nada que ver con querer más.
Por último, que sepa que todo tiene su tiempo y su proceso. Por eso es importante quererse mucho y saber que todos vivimos incoherencias. Esa compleja situación es una etapa más de su vida y que, como todas, pasará. Relativizar es importante.
¡Mucho ánimo! Besos
¡Hola, Yoli! Me alegro de leerte de nuevo.
Pues mira, te diré que has utilizado una de las palabras que yo más utilizo: relativizar. Ésa, junto con "moderar", está entre mis favoritas por su significado. Y tienes razón: el tiempo, eso es lo único que consigue que las cosas pasen. Pero, de todo lo que has dicho, me quedo con tu frase:
""Sufrir más no tiene nada que ver con querer más"".
Es tan cierto. Besos también para ti.
Karmen mira que precisamente anoche hablaba yo de lo increible que es hoy día mirar y hablar con mi ex sin sentir mas que un profundo respeto y aprecio, y mira que vivimos una relación intensa x 18 años, y al terminar la relación pense que no sobrivia, coincido contigo en eso de que "olvidar se aprende, muy cierto, y es un proceso de reflexión íntimo que sólo nosotros podemos hacer", el amor a uno mismo nos ayuda a salir adelante en este proceso, y si se puede, se que muchas personas no creen que despues de un gran amor puede haber una linda amistad, yo si lo creo xque despues de un gran amor no se vale un gran rencor, no podemos tener a nuestro lado a alguien a la fuerza y precisamente a fuerza de verlo así aprendemos a mirar a ese alguien como el ser valioso que es, pero que tambien ya fue en pasado para nuestra vida y ese olvidar no es de borrarlo definitivamente de nuestra mente es abandonar o despojarnos de ese sentimiento tan fuerte que nos unio y convertirlo en una parte que fue y que nunca mas se repetira... ja espero haberme explicado algo... me ha gustado mucho lo que has escrito.. un abrazo para ti
Hola Karmen!! Siempre me acerco a leerte, y no siempre dejo acá comentarios, sin embargo esta vez por ayudar a esa persona diré algo mas.
Recién pasó algo asi a una linda persona que conozco. Fue duro y largo, pero ya mismo está feliz y es todo pasado. Tiempoy suerte, eso es lo que necesita. Tiempo si no hay esperanzas y suerte si las hay.
Un abrazo para ti.
:-) Maty, te has explicado perfectamente. Creo que a ti te pasa un poquito como a mí, que no somos de mucho resumir, ¿a qué no?...jajaaa.
Ahora en serio, es cierto que si pudiésemos recordar lo bueno sería todo mucho menos doloroso, pero eso también lo conseguimos sólo con el paso del tiempo y a veces, por desgracia, los malos momentos que nos han hecho pasar superan a los buenos momentos. Es así. Ufff 18 años son muchos años, mejor tener un buen recuerdo que lamentarnos de ese tiempo de nuestra vida, ¿verdad?
Me alegra que hayas dejado aquí tu granito de arena.
Abrazotes, Maty.
¡Hola, Ángel!.. pues es verdad, creo que es la primera vez que opinas sobre alguna cosita que no sea un poema. Gracias por eso.
¿sabes? tú has mencionado otra de las palabras más repetidas en el resto de los comentarios: TIEMPO. Así es, siempre es el protagonista en estos casos.
Un abrazo para ti también.
"Olvídate de mi" - Una película tratada con un sentido amplio del amor. De cómo uno intenta enseñar a olvidar lo que uno quiso. Yo creo que lo que uno quiso, si fue verdadero, jamás se olvida. En cuando a lo de olvidar, sería triste ser un robot al que se le quita un chip y ya se borra todo recuerdo de esa persona. La verdad que pensando en mi experiencia, jamás podría olvidar aquello que me hizo feliz. El amor es muy complicado, pero lo es mucho más el no sentirlo nunca.
Me gustó tu reflexión Karmen.
Besos de loki vinodelfin.
Loki, pues tienes razón. El amor es complicado, pero porque nosotros lo somos también, eso creo yo. Y sentirlo, dure lo que dure, vaya, eso creo que merece la pena siempre.
Gracias por comentar y besos también para ti.
PD: Otra peli que me apunto :-)
Chuata, llegué tarde, hablan más que yo, estas estrellitas, jajajajajja, tengo poco que decir si ya lo dijieron todo, tiempo: palabra clave, no se olvida nunca pero con el tiempo duele cada vez menos, pero como dicen por ahi más vale sufrir por haber amado que sufrir por nunca haber amado a nadie.....tan, tan, o algo asi jajjaja, y sino dile que se busque a otra o a otro no sé y que se deje de lamentar, la vida es muy corta mi querida Karmen, y la vida es eso reir y llorar.
Un besote, preciosa, ¿sabes cúal es tu don y no te das cuentas, sabes escuchar y eso es mucho, sobre todo en estos tiempos en que a casi nadie le interesa lo que siente y piensa el de al lado.
Jajaja... síiii, las estrellitas han madrugado esta vez.. Cierto, Margarita, la vida es muuuy corta, así que mejor mirar adelante que recrearse en lo que pudo haber sido y no fue.
¡Ah! y no te imaginas el piropo que me acabas de regalar ¿sabes por qué? Porque, desde bien pequeña me han llamado cotorra (mira túuuu, ¡YO COTORRA!) y he intentado aprender a escuchar. Teniendo en cuenta que algo de ciiiierto había en eso del pajarraco y yo, jajaja, es todo un reto para mí.
Gracias por decirme que POR FIIIIN estoy aprendiendo. Besotes, linda Flor.
Pues yo sigo en mis trece (igual tiene algo que ver el que soy maña) por eso, ya lo dije una vez, sigo pensando que el corazón manda sobre la cabeza.
La pérdida de algo o alguien querido, en todas sus versiones, supone un dolor interno tan fuerte que ningún razonamiento puede quitarlo.
Como mucho y precisamente haciéndonos culpables de la situación podemos si acaso mitigarlo.
A olvidar ayuda el tiempo... cuanto más te alejas en el tiempo de una relación menos "te duele", cuanto más mayor te haces (cuestión también de tiempo) menos te cuesta olvidar porque, como tú misma has dicho Okiloki, al madurar comprendes que tú no te tienes el control absoluto de tu vida y aprendes a "adaptarte al medio".
En estos casos no se puede aconsejar, sólo se puede escuchar... y eso también ayuda.
¿Qué Okiloki? ¿A que yo también centrifugo? No en vano acuñé el término....hace ya mucho tiempo... Si no pregúntale a mi cabecica.
Muaaack
Querida mañica:
síiii, sé que el término es tuyo, y sé que tú centrifugas muuucho, pero eso no es malo, bueno, eso creo, o no, no lo sé..jajaja... yo soy igual, y mira por dónde me llaman OKILOKIIII..jijiji.
Escuchar ayuda siempre, ya lo creo que sí, y es tan difícil, como dice Margarita, que la gente que te rodea lo haga... bueno, es que claro, si hablas mucho, casi todo el mundo acaba desconectando...jajajaa...
Te echo de menos, a ver si "cuakeamos" un día de estos ¿vale?
Muacksss, H-Adita.
PD: ¡pasarlo bien en los madrilesssssssss!
Valeee... Karminis te tomo la palabra porque es cierto que no "cuakeamos" nada de nada, pero claro.... como te has hecho autónoma... y te has montado un consultorio sentimental .... jajaja
Bromas aparte, no es bueno "centrifugar" tanto porque a veces parece que la cabeza te va explotar.
Y yo también echo de menos tener una charradica contigo. Ya sabes.. me debes una.
Seguro que lo pasamos bien en Madrid, lástima que no hagas tú una escapadica y te vengas con nosotras.
Besicos "reina mía".
Muack
yo quiero aprender a olvidar :( es dificil ordenarle al corazon lo que tiene que hacer es tan caprichoso que hace lo que quiere..
jeje
me pase muy lindo blog!
besos
¿eingg?.. ¿consultorio? Jajaja.. H-ADITAAAAAAAAAAAAAA...ya te vale! aunque, oye, mira, que si tienes alguna cosita que me quieras preguntar, te hago precio... jiji..
Cuakearemos pronto, palabrita, y me contarás vuestra escapada a Madrid, ya me gustaría a mí apuntarme, pero vivo lejos de todo..ainsss... ¡qué coraje!
Bicos Adelis...muaaaa
Hola, Pao: ¡encantada de tu visita! No te apures, es posible aprender. Mira, no hay nada más caprichoso que un niño y hasta ellos al crecer dejan de serlo (bueno, casi todos, jeje)
Me alegra que te guste mi blog. Me pasaré por el tuyo. Besos.
Pues yo creo que para olvidar, lo mejor es tener una pasión por algo que no te pueda abandonar, es decir, un hobby, como pueda ser la lectura, la escritura, la pintura, un deporte, etc... eso te distrae la mente en algo que te gusta, aparte también va bien tener algun amigo o amiga que te de la ternura y el cariño que te falta, y... poco a poco... con un poco de tiempo, alguien vuelve a aparecer que te hace volver a sentir... como dice el refrán: un clavo quita otro clavo, y es que... las personas propensas a enamorarse... no dejan de hacerlo nunca.
Un abrazo morenilla. Me encanta leerte y la visión tan clara que tienes de los sentimientos.
Sí, es cierto, tener un amigo cerca es muy importante. Pasar algo difícil solo lo hace doblemente difícil..
Pues mira, mi rubia, te dirá algo curioso. Yo suelo dudar ante chorraditas, sin embargo, las cosas importantes las suelo tener muy claras. De todos modos, creo que dudar es un signo de inteligencia, quizá es que yo no lo soy mucho, jijiji...
Un abrazo enoooorme para ti, guapísima...
tus palabras se salen del blog.
me gusta tu manera de hablar con ellas.
un saludo
Hola, Paco!! pues muchas gracias por tu comentario, y bienvenido a este rinconcito. Espero que regreses a leerme.
Saluditos.
PD: He visto que eres fotógrafo. Me encanta la fotografía. Me pasaré por tu blog.
Hola Karmen. De pura casualidad me encontré tu blog e inmediatamente me dí cuenta de que, como resulta obvio, hay muchas semejanzas entre la luz de luna y el viento de luna. Me da gusto hallar una voz tan sensible y sincera como la tuya: por supuesto que seguiré frecuentando este rinconcito de la red si me lo permites. Gracias, nos leemos luego :-)
¡Hola, vientodeluna! pues bienvenido a tu casa :-)
Las casualidades existen, y creo que las hadas han tenido algo que ver en esta visita tuya, ¿a que sí? No, no soy adivina, pero he "husmeado" y he visto tu último post.
Gracias por dejar aquí un soplo en forma de comentario. Iré a visitarte, y tú por supuesto, vuelve siempre que quieras. Como tú dices, nos leemos...
¡¡Hasta pronto!!
Hola Karmen!
pero que acertada estuviste, yo creo que si se aprende a olvidar pero duele mucho mucho. Seguro escuchaste la cancion esa de "el problema no fue hallarte, el problema es olvidarte", y de hecho es asi, pues quedan huellas tan profundas que marcan tu vida siempre. Es cierto, es con la cabeza con que se ama y no con el corazón porque todo parte del cerebro, pero entonces ...q es eso que sentimos q nos duele cuando nos dejaron de amar?? acaso no se hace un nudo el corazón???. Estos asuntos del amor realmente son muy complicados: "es tan corto el amor y tan larrrrrrrgo el olvido".
Me encanto tu blog, esta super
besos.
Hola Naco!! gracias por tu comentario y sé bienvenida a este rinconcito.
Sí, conozco esa canción:
"El Problema no es tu ausencia
El Problema es que te espero
El Problema no es problema
El Problema es que me duele
El Problema no es que mientas
El Problema es que te creo..."
Ricardo Arjona, me encantan sus letras.
Te diré que realmente lo que tú dices es lo cierto, lo demás son sólo mis teorías: el mundo de los sentimientos es muy complicado. Eso es lo único indiscutible.
Un beso también para ti :-)
PD: me pasaré por tu blog.
Hola Karmen..., si encuentras el libro de instrucciones que enseñe a olvidar..., ¿me lo prestarás? Creo que el tiempo disipa el dolor..., pero olvidar, lo que se dice olvidar... uff, es difícil, y más cuando lo que se ha sentido ha sido hermoso.
Besos
Esperanza
Te lo prestaría encantada, Esperanza... es más: te lo regalaríiiiia :-) pero tengo la sensación de que ese libro no existe.
Y ¿no has pensado que quizá es mejor no olvidar algo hermoso? no sé, igual sólo se trata de ACEPTAR que se acabó. No deberíamos convertir un bonito recuerdo en una mala experiencia, que seguro que de las últimas habrá, aunque no queramos.
Me alegra que no te hayas "olvidado" de venir a la Luna :-)
Besos para ti.
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