¡Qué vergüenza! Yo me rindo. Supongo que no hoy, pero hoy lo comparto con vosotr@s. Creo que ya hace tiempo que me he rendido a la hora de, al menos, intentar entender que realmente hayan sido meditadas determinadas afirmaciones / declaraciones / sentencias que se realizan en nombre de la religión. Os dejo la última joya:
Javier Lozano Barragán, "ministro" de Salud del Vaticano, en una entrevista al diario La República, respecto a la desconexión de Eluana:
" "¡Detengan ese asesinato!"() "Interrumpir la alimentación y la hidratación de Eluana equivale a un abominable asesinato y la Iglesia no cesará de denunciarlo a gritos", aseguró el purpurado..." "
(supongo que gritando, aunque eso es de mi cosecha)
Pues me alegra que haya declarado semejante estupidez. En mi opinión esto, que parece sacado más bien de un guión cinematográfico que de un periódico, roza peligrosamente lo absurdo. Es la hipocresía del rico. No lo aguanto. Explico el porqué:
me da escalofríos la cifra, y supongo que no está actualizada con el temita de la dichosa crisis, pero se estima que hay aproximadamente 850 millones de personas en nuestro maravilloso planeta azul que se están muriendo de hambre porque desgraciadamente no les llega la alimentación y la hidratación necesaria para seguir vivo. Se habla de ello, se publicita, se nos recuerda; nos llevamos las manos a la cabeza durante cinco minutos, alguna que otra campaña "limpia conciencias", más o menos exitosa, nos despierta de cuando en cuando del sueño del egoísta y nos intenta convencer (algo que entiendo innecesario a estas alturas) de que existe un problema, pero... no hacemos casi nada. Y pongo el casi por no escribir directamente el nada. Es algo con lo que hemos aprendido a "convivir" y por tanto forma parte de nuestra rutina. ¡Qué mala es la rutina! Y es que la rutina nos aborrega.
Algunos estudiosos se atreven a hablar de un "proceso de selección natural". Vaya, suena hasta inteligente, pero no sé si creerme esto. Lo cierto es que en el mundo animal existe desde siempre la mencionada "selección natural" pero siempre pensé que ésta surge en el caso de que se limiten los recursos alimenticios en el hábitat compartido por las especies. Pues algo no me encaja. Nosotros tiramos comida constantemente, hay exceso de producción, pero la acompaña un mal reparto de la riqueza. Es por eso que no me cuela esta teoría.
Algunos estudiosos se atreven a hablar de un "proceso de selección natural". Vaya, suena hasta inteligente, pero no sé si creerme esto. Lo cierto es que en el mundo animal existe desde siempre la mencionada "selección natural" pero siempre pensé que ésta surge en el caso de que se limiten los recursos alimenticios en el hábitat compartido por las especies. Pues algo no me encaja. Nosotros tiramos comida constantemente, hay exceso de producción, pero la acompaña un mal reparto de la riqueza. Es por eso que no me cuela esta teoría.
Pero esto no es importante ahora, al menos no para muchos personajes públicos, incluído el "devoto púrpura". Sí lo es que, de pronto, un país avanzado como Italia entre en crisis institucional porque unos padres quieren que su hija, que hace mucho no disfruta de la vida, se muera. Sí, lo sé, es un tema delicado, pero por favor, relativicemos la importancia de las cosas. Vivimos en la parte más democrática del globo, en la más normativizada, legislada y humanizada. Presumimos de vivir en libertad: no utilicemos la libertad para matar la libertad.
No me voy a extender (más) hoy porque odio escribir sobre cosas tristes, lo sabéis, y yo, que divago con la facilidad con la que una araña reconstruye su tela, os diré que hacía tiempo, mucho, que no me sentía tan perpleja como leyendo estas aseveraciones sobre todo si, a continuación, tengo que "digerir" escenas como ésta otra de aquí abajo, de las que el "hombre púrpura" , indignado y rasgándose las "vestiduras púrpura" por la injusticia del asesinato de Eluana, parece ser no tiene nada que decir ni aportar, ni a gritos ni en silencio. Lamentable. ¿Alguién me lo explica? porque yo... me rindo.
