
Es una frase que he oído y dicho muchas, muchas veces. Tod@s nosotr@s, supongo. Hay frases que se repiten hasta la saciedad y que son independientes de la edad, la situación social, posición económica, preferencias políticas o tamaño del coche familiar. Ésta podría ser una de ellas.
Siendo una niña muy muy pequeña (calculo que aún no tendría cinco años) esa frase era la favorita de aquella anciana que vivía en la casa del al lado a la de mis padres. Doña Gloria se llamaba. La buena mujer me adoraba, eso decía mamá; en principio no debería ser un problema pero lo era. Invariablemente al verme se dirigía hacia mí y, en dos segundos, me estrujaba la carita entre sus manos. De pronto mis labios se comprimían hasta parecer la entrada a un túnel minúsculo dentro del cual asomaban unos incipientes dientecitos. Con mucho cariño (pero poca delicadeza) me plantificaba en todo el moflete un beso que me tenía que 'secar' mi madre disimuladamente para que no fuese mi mano la que lo hiciera. Bastantes años más tarde, cuando yo ya era una chiquilla adolescente, esas mismas palabras las oí en boca de mi primer y tímido enamorado. Con la experiencia que dan los años, sé que era más tímido que enamorado. Soltó esa misma frase de sopetón, con miedo, como si fuese lo más ofensivo que un niño te podía decir, como si esperase una torta en lugar de una respuesta afirmativa. Siempre he pensado que si hubiese tardado mucho en contestar él ya no estaría entre nosotros. Llegaría a diluirse hasta desaparecer detrás de esa máscara roja que representa a la vergüenza de los niños. Y, por último, estaban esas situaciones tan caseras basadas en el peloteo, como cuando a papá le quería pedir Dios sabe qué y en lugar de ser explícita empezaba un muy poco sutil "ataque sentimental" al más puro estilo de "Sonrisas y lágrimas" Al final papá, más vencido que convencido me decía: Bueno, pero si me das un beso...
Seguro que hay muchas otras ocasiones que podrían servir de ejemplo. Sin embargo, creo que ya es suficiente. La cuestión es que parece ser que esa frase tiene fecha de caducidad. Todo por culpa de un virus con nombre de bombardero ruso (nunco me aclaro dónde va la H y dónde la N osea que, por no buscarlo, ni lo pongo, que estoy vagonetas) Ahora los besos son peligrosos. Lo mejor para evitar incidentes es, sin duda, el Método 'porsiacaso'. Me explico:
Cuando alguien nos presente a alguien 'por si acaso' le tendremos que dar la mano amablemente y luego, discretamente, ir a lavarla ; si alguien estornuda en nuestro cogote 'por si acaso' iremos corriendo a buscar una ambulancia, no sea que esté enfermo y nos haya contagiado. Si un día nos duele mucho la cabeza, tenemos tos y fiebre se acabó eso de echarle la culpa a los famosos cambios de temperatura entre el despacho y los pasillos de la oficina, conversación típica de máquina de café; nos iremos INMEDIATAMENTE a pedir la baja, 'por si acaso'... Eso si nos nos envía a casa de vacaciones el jefe, que también podría ser...
He reconocido abiertamente en muchas ocasiones que yo soy besucona. Las personas que me conocen lo saben. Beso a las personas que conozco si me las encuentro por la calle; beso a mi madre cuando la voy a visitar, al llegar y al irme; beso a mi sobrino cada vez que lo veo hasta casi borrarle el color de la cara; beso a las personas que acabo de conocer si hacen el gesto de un acercamiento y beso a discreción si a alguien le tengo cariño. Lo hago sin pensarlo, 'me sale' así. Conclusión: pertenezco a un "grupo de riesgo" del que se han olvidado las autoridades sanitarias, políticas y demás informadores víricos.
Me temo que a mi edad las virtudes y los defectos ya están enquistados en mi personalidad. No creo que vaya a conseguir grandes cambios, por lo que lo más probable es que siga siendo besucona hasta que me muera. Ahora que lo pienso, incluso puede que me muera por serlo.
¿Es necesario todo esto? No lo tengo claro. Habrá crisis económica aunque no hablemos de ella hasta la saciedad, como hace no mucho; hay terrorismo internacional aunque no ocupen ya más que un par de minutos en los td; hay guerras interminables e incomprensibles en demasiados puntos del planeta; hay sicarios en Colombia y Camorra en Nápoles; también hay hambre en África, y en la India..., y en Madrid. Lo que no se cuenta es como si no pasase, así funcionan las cosas, pero una cosa es contar las cosas y otra muy distinta es contar lo que nos interese. Soy una total desinformada en todo este asunto, sólo hablo por lo que he leído o visto en televisión, como casi todo el mundo, pero... no lo entiendo.
Tengo un par de amigos médicos que tampoco entienden todo este revuelo. Critican esta política de contar lo que interesa y lo que no, ocultarlo. Ejemplo: "El Sr X, contagiado de GRIPE A, tenía enfermedades graves previas que complicaron su salud hasta provocarle la muerte" ¿Qué enfermedades previas?.- se preguntan mis amigos, porque, obviamente, si se muere un enfermo terminal de cáncer por una gripe tampoco es tan raro...
Se hacen estadísticas de infectados actuales, de futuros infectados; estadísticas de muertos reales, de muertos previstos; estadísticas de vacunaciones necesarias, de conjunto de población en riesgo... etc. Demasiados números para una gripe con nombre de letra, ¿no?
No sé de qué va esto y, como no sé, no entiendo nada. A mí lo que realmente me gustaría es que alguien por un momento se pusiera a hacer las estadísticas que realmente importan; hay una enfermedad llamada Anorexia que puede ser mortal que es la que sufren aquellos que no comen todos los días, pero también está esa otra mortal necesariamente sufrida por aquellos que, simplemente, no tienen qué comer; hay quienes no duermen todos los días, pero también están los que no tienen dónde dormir. No hablemos tanto de cuántos se han muerto por esta 'gripe destructiva' y centremos esos 10 minutos diarios de los informativos en aquellos otros que están ya tan débiles que una simple gripe, (se llame gripe estacional, aviar o porcina) los condena al más allá...
Tal vez sea una inconsciente pero lo cierto es que pienso que sería una pena que por culpa de este virus llegue un día en el que la princesita del cuento no pueda convertir a la rana en su príncipe azul. Me niego a cambiar el cuento.
Se hacen estadísticas de infectados actuales, de futuros infectados; estadísticas de muertos reales, de muertos previstos; estadísticas de vacunaciones necesarias, de conjunto de población en riesgo... etc. Demasiados números para una gripe con nombre de letra, ¿no?
No sé de qué va esto y, como no sé, no entiendo nada. A mí lo que realmente me gustaría es que alguien por un momento se pusiera a hacer las estadísticas que realmente importan; hay una enfermedad llamada Anorexia que puede ser mortal que es la que sufren aquellos que no comen todos los días, pero también está esa otra mortal necesariamente sufrida por aquellos que, simplemente, no tienen qué comer; hay quienes no duermen todos los días, pero también están los que no tienen dónde dormir. No hablemos tanto de cuántos se han muerto por esta 'gripe destructiva' y centremos esos 10 minutos diarios de los informativos en aquellos otros que están ya tan débiles que una simple gripe, (se llame gripe estacional, aviar o porcina) los condena al más allá...
Tal vez sea una inconsciente pero lo cierto es que pienso que sería una pena que por culpa de este virus llegue un día en el que la princesita del cuento no pueda convertir a la rana en su príncipe azul. Me niego a cambiar el cuento.
Sólo me queda haceros una pregunta: Vosotr@s, ¿seguiréis dando besos o utilizaréis el método 'por si acaso'?