
Salí de trabajar a mediodía, como cada viernes, contenta porque POR FIN ya se acababan los líos del día a día, los ir y venir corriendo a todas partes para hacer más cosas de las que se pueden hacer, para acabar todo lo que deberías acabar que has apuntado en tu agenda o en tu cabeza. No sé al resto de las personas pero a mí la semana es que no me llega a nada. Los sábados son geniales, hago todas esas cosas que quiero y no puedo el resto de los días que casi se van sin darme ni cuenta.
Siempre escucho la radio en mi coche, normalmente música, porque es como mi copiloto. Ayer, no se muy bien el porqué, se me ocurrió poner el informativo. De repente, como suelen llegar las malas noticias, cogiéndote desprevenida, me enteré. Sentí un profundo dolor, impotencia, tristeza, rabia, perplejidad, incomprensión, angustia, ira, vergüenza... me sentí pequeñísima. Me sentí como se supone que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad y de corazón se siente ante algo inadmisible, execrable, desconcertante, injustificable, salvaje, inhumano, inexplicable, reprobable, repudiable, y en bajito, para mí, desde mi interior, me repetía una y otra vez: ¿Para qué?.. y mi corazón lloró, y mi cabeza pedía coherencia, sensatez, justicia, soluciones, solidaridad, pero sobre todo me pedía respuestas que yo no le pude dar...
Se supone que a mi rincón no debería traer malas noticias, y de hecho no estaba en mis previsiones este post, pero a menudo, lo que quieres que ocurra y lo que al final pasa no siempre es lo mismo. Mi corazón siente también el dolor, y desgraciadamente hay mucho dolor ahí fuera, y no quiero hacerme impermeable a él, nadie debería dejar de sentirlo.
Lo mío deberían ser las palabras pero me he quedado sin ellas, como tantas veces, como demasiadas veces cuando salgo de ese mini mundo que yo misma me he creado para no sufrir siempre, para no sufrir tanto, y siento que las palabras ya no me sirven, ya no me llegan para expresar lo que siento, porque mis palabras están ahora llenas de ira y las palabras heridas son palabras vacías.
Sólo me ronda una pregunta a todo este despropósito: "¿Para qué?" La respuesta sale sin siquiera buscarla, porque tengo la certeza de que es: "¡Para nada!"
Ayer empezaba el fin de semana y a mí ya me daba igual.. Aún así espero que todos tengáis un maravilloso fin de semana, porque nosotros aún podemos disfrutarlo, y él, y tantas otras personas anónimas que ni siquiera salen en nuestras noticias, ya no.... .
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/07/espana/1204893932.html
Siempre escucho la radio en mi coche, normalmente música, porque es como mi copiloto. Ayer, no se muy bien el porqué, se me ocurrió poner el informativo. De repente, como suelen llegar las malas noticias, cogiéndote desprevenida, me enteré. Sentí un profundo dolor, impotencia, tristeza, rabia, perplejidad, incomprensión, angustia, ira, vergüenza... me sentí pequeñísima. Me sentí como se supone que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad y de corazón se siente ante algo inadmisible, execrable, desconcertante, injustificable, salvaje, inhumano, inexplicable, reprobable, repudiable, y en bajito, para mí, desde mi interior, me repetía una y otra vez: ¿Para qué?.. y mi corazón lloró, y mi cabeza pedía coherencia, sensatez, justicia, soluciones, solidaridad, pero sobre todo me pedía respuestas que yo no le pude dar...
Se supone que a mi rincón no debería traer malas noticias, y de hecho no estaba en mis previsiones este post, pero a menudo, lo que quieres que ocurra y lo que al final pasa no siempre es lo mismo. Mi corazón siente también el dolor, y desgraciadamente hay mucho dolor ahí fuera, y no quiero hacerme impermeable a él, nadie debería dejar de sentirlo.
Lo mío deberían ser las palabras pero me he quedado sin ellas, como tantas veces, como demasiadas veces cuando salgo de ese mini mundo que yo misma me he creado para no sufrir siempre, para no sufrir tanto, y siento que las palabras ya no me sirven, ya no me llegan para expresar lo que siento, porque mis palabras están ahora llenas de ira y las palabras heridas son palabras vacías.
Sólo me ronda una pregunta a todo este despropósito: "¿Para qué?" La respuesta sale sin siquiera buscarla, porque tengo la certeza de que es: "¡Para nada!"
Ayer empezaba el fin de semana y a mí ya me daba igual.. Aún así espero que todos tengáis un maravilloso fin de semana, porque nosotros aún podemos disfrutarlo, y él, y tantas otras personas anónimas que ni siquiera salen en nuestras noticias, ya no.... .
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/07/espana/1204893932.html