24/3/08

Elecciones: 2ª parte

Invariablemente, queriendo o sin querer, nos complicamos la vida. Unos más que otros, claro. Miradme a mí, por ejemplo, con esta disertación mitad "divague", mitad “filosofía barata”. Pero a veces hay situaciones alrededor que me desconciertan, y ya sabía que, antes o después, tendría que escribir sobre esto, como si hacerlo me ayudase a entender. Reconozco que no siempre lo consigo, pero de cuando en cuando, al menos lo intento. Quería seguir hablando de las elecciones vitales, pero no de las ajenas a nosotros sino de las propias, de las nuestras.

Pasado el trance de que nos hayan dado una identidad (que no una personalidad) a través de un nombre (ya sabéis, el mio es nena), crecemos, nos formamos como personas, compartimos un entorno, y llega el momento en el que somos nosotros los que debemos tomar decisiones. Ya no tenemos el colchón amoroso de nuestros padres, a veces tampoco de nuestros amigos, ni siquiera el de nuestras parejas, y nos toca elegir solos. Automáticamente, en cuanto se nos presenta la obligación de elegir, derecha o izquierda, seguir o parar, contigo o sin ti, nos sentimos solos, con la soledad que genera la incertidumbre, por eso nos lleva a hablar de un tópico. ¿Sabéis? no creo que los tópicos sean de las mayores verdades que existen pero tampoco que porque algo sea un tópico no pueda ser cierto. El tópico de hoy es: "LA VIDA ES MUY COMPLICADA".

Toni, un compañero de estudios, lo repetía constantemente. Hace mucho, mucho tiempo, que no hablo con él, pero supongo que todavía lo piensa. Yo en su día solía rebatirlo diciendo que "los complicados somos nosotros, no la vida" al final, con el paso de los años, he tenido que reconocer que quizá (quizá) no estaba del todo equivocado. Ahora, con el conocimiento adquirido, con las vivencias acumuladas que entonces no tenía, concluyo que efectivamente la vida no es que sea muy complicada sino que se torna incontrolable por nosotros, incluso la nuestra, y por más que queramos, a veces resulta inevitable dejarse llevar mientras los demás hacen y deshacen a su antojo. Es entonces cuando, impotentes, la vida elige por nosotros el rumbo que quiere tomar. Pero... yo quería hablar de otra cosa, de cuando es culpa nuestra que vaya por un camino determinado y ese camino nos empeñamos en construirlo con "materiales baratos", es decir, sobre dudas, rencores, malhumor y “ya te lo dijes”.. 

Las dudas son consecuencia directa de una decisión, sólo en el caso de que no haya posible elección no hay dudas, es decir, lo que tiene que ser porque es de “dirección única” no genera opciones posibles. Puede generar decepciones, descontento, malestar, dolor, preocupación, pero no indecisión, porque no puedes elegir.

Los rencores, esos que todos presumimos que no tenemos, “yo no soy rencoroso” eso es algo que casi siempre escuchamos, es más, me atrevería a decir que a día de hoy no consigo recordar si conozco a alguien que me haya reconocido serlo. Sin embargo, seamos sinceros, en mayor o menor medida TODOS lo somos, eso sí, unos seremos más comprensivos que otros a la hora de perdonar pero el rencor creo que es inherente al espíritu humano.. Es mi opinión.

Luego está el malhumor. Extraña expresión: "mal-humor"; suena contradictorio- Si cuando decimos que alguien tiene mucho sentido del humor es que es divertido, entonces es que el humor es bueno! Pues ¿cómo puede ser estar de mal humor?... Olvidémoslo.. ¿véis? otro delirio de los míos

Hace mucha gracia lo poco descriptivo que es la denominación de esta expresión en los diccionarios:

1. Actitud o disposición negativa e irritada.

Vaya, que no es mentira, en realidad la definición es correcta, habla de actitud, que es lo que marca en un alto grado toda nuestra vida, pero realmente hay personas que todos conocemos que han hecho del mal humor un estilo de vida y no una situación transitoria. Me gusta pensar que el mal humor es sólo coyuntural, de lo contrario estamos perdidos.

Y por último los "ya te lo dije". A mí siempre me han sonado a amenazas encubiertas, como cuando eres niño y juegas como juegas cuando eres niño (al menos como yo lo hacía) como un energúmeno insensato sin tener ningún respeto a tu cuerpo ni a la fuerza de la gravedad, sin ser consciente de que tú también te puedes caer. No conoces el miedo, algo que ahora sí y como si tuviéramos que pagar una deuda por toda esa osadía de la niñez nos paraliza tan a menudo. Los "ya te lo dije" de cuando eres adultos son más dolorosos, no en el sentido físico, claro, pero es cierto que anímicamente te afectan más. Cuando creces eres consciente de que hay determinadas cosas que sabes que no van a salir bien, y ¿qué ocurre? pues que aparece la insensatez de la infancia (que nunca nos deja del todo) y nos equivocamos casi tantas veces como tantas sabemos que nos vamos a equivocar.

De todos modos para mi la vida no es más que eso, una carrera de obstáculos que a veces vemos claramente o a veces no, pero incluso cuando los vemos pensamos que podemos saltarlos. Eso que para muchos es osadía para mí es ser valiente, es estar vivo. Sea como sea, entre que la vida es muy complicada y encima son dos días (otro gran tópico) tendremos que ponernos las pilas, ¿verdad?

He decidido que si la elección me afecta a mi sola puedo arriesgarme, pero que si hay terceras personas involucradas en lo que yo decida (y desgraciadamente es la mayor parte de las veces) es recomendable ponerse al otro lado del espejo y ver las cosas desde los ojos de los demás, desde su realidad. Paradojas de la vida, parece ser que hay más de una. A mí me resulta difícil aceptarlo. Yo no me atrevo a decir que haya varias realidades, porque, si tengo que ser sincera, ni siquiera sé cierto que haya una. Sí existen distintos puntos de vista. Pero, claro, puede que esté equivocada.

Ahora sólo me queda dejar que vosotros elijáis o bien leer este culebrón (que menudo culebrón y yo pretendía ser breve) o bien elegís, que me parecería mucho más sensato, ser felices y no romperos demasiado la cabeza, que para eso ya estoy yo.

13/3/08

Elecciones: 1ª parte


No me preguntéis el porqué pero hace unos días que me ronda la idea de hablar acerca de las elecciones. Podéis estar tranquilos. No me refiero a las elecciones nacionales sino a las elecciones vitales. No quiero decir con eso que las Elecciones Nacionales no sean vitales (“mayormente” para los políticos lo son) pero yo no me quiero ocupar de ésas. Aunque soy analista no me dedico al análisis político por tanto no me quiero meter en tremendo percal. Me meteré en otro. Es sólo un divague, nada serio, porque de vez en cuando a mi cabecita le viene bien pensar en tonterías para desintoxicarme un poco de tanta realidad y últimamente la realidad está peligrosamente intoxicada.

Nos pasamos la vida “eligiendo” ¿os dais cuenta? Constantemente, en todo, absolutamente en todo, y desde muy temprana edad. Mirad, si no. Os propongo que hablemos de los nombre propios.

Ya incluso antes de nacer los padres eligen un nombre para sus criaturas. Pues bien, si nos gusta el nombre elegido, fantástico, pero ¿y si no? (algo habitual, no sé muy bien el motivo) Pues nos pasaremos la vida con esa cruz, no muy pesada, pero una cruz al fin y al cabo, y modificaremos hasta hacer irreconocible el más terrible “primer error” de nuestros progenitores. Ya luego se encargarán con el tiempo de cometer muchos más.

A veces el nombre en cuestión ni siquiera tiene que ser horrible, pero casi invariablemente, lo tenemos que cambiar... ¿quién no tiene un amigo de nombre indescifrable?...ahora se me viene a la cabeza un amigo de uno de mis hermanos, se llama PINKI o PINKY, no sé muy bien, y claro, cuando lo conocí le pregunté en un aparte a mi hermano cuál era su horroroso nombre "real". Pues es bien fácil de adivinar: José Carlos, se llama José Carlos ¿cómo no fui capaz de adivinarlo? Y luego está mi amigo Chusco, que se llama Ángel, vamos, una regla de tres simple. Por esto, si partimos de la base de que el nombre elegido para esas tiernas criaturas no sirve de nada, es tontería tantas horas frente al Santoral.

No sé a vosotros, ya me contaréis, si os apetece, pero a mí mis padres siempre me han llamado “nena". Aún hoy soy nena y sé que seguiré siendo nena para siempre. Sin embargo estamos de suerte porque en esta época de cambios constantes que nos ha tocado vivir también los nombre evolucionan. Ahora ya estamos en la época de los nombres más “glamurosos”, ¿verdad? Jessica, Jennifer, Elizabeth, Johnatan.. ¡qué gran descubrimiento! ¡son fantásticos! Porque reconozco que es casi un pecado llamar a alguien Ramona, o Gumersindo, o Bonifacio, pero a ver:¿suena peor Ramona López o Jennifer López? pues, depende. Si la niña se parece a la cantante, pues vaya, pero ¿y si la tal Jennifer, (que en su barrio/calle/bloque acabará siendo, “la Yenni”) se parece a .. Mafalda? Pues ya tenemos juerga en el cole.

Luego, como no, está el efecto de los apellidos sobre un nombre propio. Soy gallega, y algunos de nuestros apellidos son contundentes. Suena mejor Xurxo (Jorge) Carballo que Johnatan Carballo ¡Dónde va a parar! Yo sinceramente os diré que extraño esos nombres sencillos, hermosos, como Ana, Iria, Mario, Eva, Manuel, Sara, Ángel, Carlos, a ser posible sin la María o el José de acompañantes, pero tampoco se trata de simplificar tanto que el nombre sea heredado desde el siglo XVIII. Ya sabéis, esa costumbre de heredar el apellido y el nombre. Tengo un compañero de trabajo cuyo abuelo, padre, su hijo y él mismo se llaman exactamente igual; vaya, que cuando hay reunión familiar (me consta que es a menudo) y la abuela, la madre, la esposa o él llaman a alguno de los individuos mencionados eso es una juerga total. Normalmente ninguno contesta. “como pensé que no era por mi”... o lo que es peor, lo hacen todos a la vez. Una confusión.

Aunque lo he planteado como algo casi cómico todos sabemos que éste no es un tema "trivial" porque cuando conocemos a alguien, aunque sólo sea de vista y nos apetece una aproximación, un acercamiento, no necesitamos saber si le gusta la playa o la montaña, si es del Barcelona, del Español o del Mataró FC (si existe), ni si le gusta el cine de accción o el independiente, sólo queremos saber cómo se llama, como si saberlo nos acercara más a él. Luego en realidad no importarán los nombres sino más bien lo que sentimos al decirlos, pero será luego.

Decir, y ya acabo, que todo esto surgió de una cena este fin de semana pasado con una de mis amigas que va a tener una niña, y en la que, por descontado, todos hemos querido ponerle nombre a la pobre criatura para así evitar que cometieran el más terrible “primer error” como padres.

8/3/08

Ángeles

No hay poesía ni prosa ni ensayo que pueda expresar lo que siento cuando se muere un niño, cuando se muere un ángel. Enmudezco, y el silencio me acompaña porque pocas cosas hay más ensordecedoras que el silencio del vacío.

No hay poesía ni prosa ni ensayo que sirva para aliviar la angustia. Sólo el tiempo que pasa y, por suerte o por desgracia, siempre pasa.

Hoy el cielo está a oscuras, porque ha desaparecido una estrella, otra más. Y cada vez que se muere un niño, cada vez que se muere un ángel, mi alma se encoge de nuevo, y se torna muy muy pequeña. Hoy no puedo decir nada más porque cuando mi corazón llora mi cabeza no sabe pensar.

http://www.20minutos.es/noticia/358493/0/mari/luz/muerta/

Para nada...


Salí de trabajar a mediodía, como cada viernes, contenta porque POR FIN ya se acababan los líos del día a día, los ir y venir corriendo a todas partes para hacer más cosas de las que se pueden hacer, para acabar todo lo que deberías acabar que has apuntado en tu agenda o en tu cabeza. No sé al resto de las personas pero a mí la semana es que no me llega a nada. Los sábados son geniales, hago todas esas cosas que quiero y no puedo el resto de los días que casi se van sin darme ni cuenta.

Siempre escucho la radio en mi coche, normalmente música, porque es como mi copiloto. Ayer, no se muy bien el porqué, se me ocurrió poner el informativo. De repente, como suelen llegar las malas noticias, cogiéndote desprevenida, me enteré. Sentí un profundo dolor, impotencia, tristeza, rabia, perplejidad, incomprensión, angustia, ira, vergüenza... me sentí pequeñísima. Me sentí como se supone que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad y de corazón se siente ante algo inadmisible, execrable, desconcertante, injustificable, salvaje, inhumano, inexplicable, reprobable, repudiable, y en bajito, para mí, desde mi interior, me repetía una y otra vez: ¿Para qué?.. y mi corazón lloró, y mi cabeza pedía coherencia, sensatez, justicia, soluciones, solidaridad, pero sobre todo me pedía respuestas que yo no le pude dar...

Se supone que a mi rincón no debería traer malas noticias, y de hecho no estaba en mis previsiones este post, pero a menudo, lo que quieres que ocurra y lo que al final pasa no siempre es lo mismo. Mi corazón siente también el dolor, y desgraciadamente hay mucho dolor ahí fuera, y no quiero hacerme impermeable a él, nadie debería dejar de sentirlo.

Lo mío deberían ser las palabras pero me he quedado sin ellas, como tantas veces, como demasiadas veces cuando salgo de ese mini mundo que yo misma me he creado para no sufrir siempre, para no sufrir tanto, y siento que las palabras ya no me sirven, ya no me llegan para expresar lo que siento, porque mis palabras están ahora llenas de ira y las palabras heridas son palabras vacías.

Sólo me ronda una pregunta a todo este despropósito: "¿Para qué?"  La respuesta sale sin siquiera buscarla, porque tengo la certeza de que es: "¡Para nada!"

Ayer empezaba el fin de semana y a mí ya me daba igual.. Aún así espero que todos tengáis un maravilloso fin de semana, porque nosotros aún podemos disfrutarlo, y él, y tantas otras personas anónimas que ni siquiera salen en nuestras noticias, ya no.... .

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/07/espana/1204893932.html

3/3/08

¡Maldito cobarde!


Foto: Dibujo de Marcos Rey


Te extrañará que te escriba. También a mí me extraña que aún tenga ánimos, pero por encima del ánimo, que es cierto que cojea, está el derecho a hacerlo, y yo lo tengo, como he descubierto que tengo muchos otros que durante mucho, demasiado tiempo, ni se me pasaba por la cabeza utilizar. Mi único derecho real era el de ser sumisa.
Empezaré por decirte que resulta admirable tu indiferencia ante el dolor, maldito cobarde, pero ¿sabes? yo ya no te admiro; que es increíble la capacidad que tienes para convencerme a mi y a todos de que me quieres, de que todo es porque me quieres. Quizá ellos aún sí, pero yo, yo ya no te creo. No tienes reparos en pedir perdón una y otra vez, y una y otra vez has sido perdonado. Sin embargo, siempre que lo haces, cuando por fin lo haces, es porque tu error es imperdonable. Tu "personalidad", si la tienes, es un galimatías incomprensible. Me dices, cuando consigo que me dirijas la palabra sin gritarme y que no suene a reproche todo lo que sale de tu boca, humildemente, y cabizbajo, como un pajarillo herido, que es así tu naturaleza: contradictoria, extraña, inestable.... No te empeñes, es inútil, sabes que es más sencillo que todo eso. Te lo resumo en dos palabras: ante mis ojos tú eres simplemente un maldito cobarde.
Te crees el centro de todo, y no eres nada, no eres nadie. Por ser no eres ni persona, eres sólo un engendro probablemente formado por inseguridades, complejos y vivencias mal asimiladas, o mal vividas. Eres deplorable, y hasta el término resulta sutil ante tanta crueldad. Por provocar en mi no provocas ni pena, sólo un alto grado de indignación, de rechazo e incomprensión. No quiero ocupar demasiado tiempo en el escaso tiempo que dura una vida hablándote a ti. Si es cierto, y creo que lo es, que la vida son dos días, "contigo y gracias a ti" he consumido ya uno, y aunque crees que yo te lo debo TODO, en realidad a ti sólo te debo mi tristeza y un miedo eterno.

Voy a alejarme por fin de tu presencia, de tus caprichos y tus paranoias, y no quiero volver a decir ni oír tu nombre. A partir de hoy para mí tú serás "el innombrable", el prescindible, el resultado quizá de rencores sin digerir, de enseñanzas mal aprendidas, o de falta de enseñanzas. No creas que te odio, no puedo odiarte. Eso significaría sentir algo por tí, y yo por tí no siento nada. Quiero dirigirme a ti por última vez porque he estado callada demasiado tiempo, y no quiero callarme más, y quiero hacerlo sólo para que sepas que, aunque te creas el más incomprendido, el más listo, el que más quiere y el que más sufre, aunque estés convencido de que eres el más valiente de los dos, para mí desde ahora y para siempre serás únicamente un maldito cobarde.

Sólo te puedo decir, ya para despedirme de ti, que tu destino es quedarte para siempre solo, en ese submundo que has creado a tu medida, y en el que sólo cabes tú. Decirte que te quedes en el calor insoportable de ese infierno que es tu vida, porque yo prefiero el frío helado de la soledad al fuego de tu ira. Ojalá no me abandonen las fuerzas, porque he agotado muchas gracias a ti, y espero, deseo y necesito que ahí afuera todavía haya personas que me puedan ayudar a que te diga bien alto, y sin que me tiemble la voz nunca más, ¡adiós, maldito cobarde!
PD: Escribo esta carta en recuerdo de todas aquellas mujeres que no han podido hacerlo porque se les hizo demasiado tarde...
"El silencio estimula al verdugo" Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz 1986

Video: Poema visual de Edith Checa

21/2/08

La "MAGIA"


Hablemos de MAGIA, pero de la magia de verdad, no de esa “magia de mercadillo” que nos cuentan los políticos, esos queridos seres que gracias a la magia van a plantar 500 millones de árboles sobre nuestra diminuta piel de toro o nos van a regalar, por nuestra cara bonita, y "porque yo lo valgo", 400 eurillos más este año. Luego dar por hecho que ya nos lo harán pagar. Hablemos de MAGIA, pero no de la magia que duplica los beneficios de una súper empresa a costa de minimizar sus costes y de paso minimizar nuestros ingresos. Hablemos de MAGIA, pero no de la que por arte de birlibirloque y mediante un casting al más puro estilo OT hará que nuestras fronteras sólo las traspasen los inmigrantes más listos, los más formados, los mejor vestidos y de paso y por descontado los menos necesitados de traspasarla. Hablemos de MAGIA pero no del ilusionismo. Aunque a mí me encanta y como su nombre indica es algo que nos hace ilusión todos sabemos que está basado en una serie de truquillos más o menos sofisticados.

Os diré lo que a mí me parece magia, y que probablemente no lo sea:

¿No os parece magia que a las mañanas las noches desaparezcan, venga el sol y la luna se vaya... a la China?

¿Que a veces la Luna tenga cara, ojos, boca y nariz? Sí, que yo se la he visto.

¿Que un payaso pueda estar triste y, aún así, hacernos reír?


¿Que los delfines puedan comunicarse entre ellos?

¿No os parece mágico que una palabra lo signifique todo y un silencio... también?

¿Que cuando pienses en "alguien" suene el teléfono y ese "alguien" esté al otro lado?

¿Que de repente, en cualquier rinconcito, en el más insospechado momento, conozcas a personas maravillosas?

¿Que desees que algo pase... y pase?

¿No os parece mágico que a mil kms de otra persona la sientas cerca de ti?

¿Y no os parece magia una puesta de sol o un amanecer?

¿Que un niño te sonría y en su cara se te aparezca un ángel y a ti se te alegre el día?

¿No os parece mágico que un perro sepa si su dueño está triste?

Que un gemelo presienta que su otro gemelo está en peligro, ¿no os lo parece?

¿Que podamos llorar viendo una película de "animación"?

¿No os parece mágico que sin conocer físicamente a alguien puedas empezar a quererlo, a apreciarlo?

¿Que en los ojos de una persona puedas ver reflejado el dolor o la alegría, sin ver nada más?

Y la parte romántica de las cosas es casi siempre magia. ¿No os parece mágico que una caricia pueda detener un llanto? A mí, sí...

Siempre he sido de “ciencias”. Sé que la ciencia intenta, y lo consigue muchas veces, explicarlo casi todo, por lo que supongo que algún día explicará también esto, incluso soy consciente de que para muchos todo esto ya está explicado. Forma parte de la casualidad, la imaginación, la química, o la física. Pero quizá el problema, o mi problema, es simplemente que a mí me da igual. No lo quiero saber, o entender o razonar, y así, mientras tanto, gracias a mi bendita ignorancia, podré seguir pensando como una niña... y de niña pensaba que todo esto y muchas cosas más son sólo MAGIA..

¿Pensáis que existe la magia? Quiero pensar que sí y espero seguir haciéndolo durante mucho, mucho tiempo.

3/2/08

Grandes criaturas, pequeños seres..


Nos hemos pasado la vida rodeados de ellos. Formábamos parte, años ha, de esa maravillosa "tribu". Si debo ser sincera hoy me cuesta creer que alguno de los personajes con los que tengo que lidiar a veces lo hayan sido algún día. Seguro que ya sabéis de quienes hablo: sí, me refiero a esos increíbles seres diminutos que normalmente no paran, que a menudo sus ojos, casi de un modo sobrenatural, se duplican en tamaño cuando algo les sorprende, porque todavía no han perdido la capacidad de sorprenderse; de esos loritos que si hablan lo hacen muy alto y que son capaces de ver un cañón de piratas en un tronco hueco.

Ayer parecían haberse duplicado en mi ciudad, ¡palabra!. Y no sé, igual como se movían muy rápido, parecían más, pero estaban por todas partes. Semejaban estar desaforados: muy ruidosos y chillones (¡más chillones de lo habitual!), corrían sin ton ni son y casi siempre hacia ningún sitio (en eso sí me fijé) disfrutando con la sensación de que, por un momento, todo era un gran juego.

Habían descubierto, muchos de ellos por primera vez, que no era necesario llegar al parque que parecía estar tan lejos de sus casas para jugar luego 30 minutos en apenas 50 m2 escasos de tierra y mucha competencia para subir al tobogán. Las calles eran por fin suyas, y esta vez no como resultado de la imaginación de sus mentes infantiles, sino porque la habían invadido sin que nadie “luchara” por dominarlos.

Por un momento desaparecían las reglas. No había coches que esquivar, no había prisas, no había que merendar sin hambre, sentados de medio lado en un banco cochambroso y con un pie destino a "me voy a pillar ese columpio" mientras, perplejos, pensaban "me gusta comer en el parque, no tengo que lavarme las manos...” Hoy no había que llegar a ese mini mundo de juegos, hoy el mundo era un inmenso parque infantil.

No sé si me gustan realmente los Carnavales. Supongo que cuando era niña eran mejores, o quizá no. La palabra es que eran sólo "diferentes". Por aquel entonces yo no era el espectador sino una protagonista más. Ahora mismo disfruto mucho como público. Sin embargo aún me gustaría menguar un poquito para pasar desapercibida y mezclarme para ser uno más en ese fugaz escenario de salón de risas y juegos.

Si alguien me pregunta si me gusta disfrazarme, si me gustan los Carnavales, yo suelo contestar algo de lo que me poco a poco me he ido convenciendo, y es que "no hay respuestas rotundas ante una pregunta". A mí las cosas me gustan cuando me lo paso bien. Ayer contesté tajantemente que me encantan los Carnavales.

MORALEJA: "Debo vivir como un adulto, pero me gusta soñar como un niño"

27/1/08

¿Hay planetas .... con vida inteligente?

Estatua romana de Atenea
(Museo del Louvre, París)

Diosa de la sabiduría

La idea inicial al comenzar este post era continuar con las reflexiones del post anterior.  No sé qué hacer. El caso es que llevo un rato largo releyendo lo que he puesto en dicho post y lamentablemente, como era de esperar, he tenido que modificar ligeramente tanto el contenido como el título porque, como era de esperar, he confirmado que no. Le dé las vueltas que le dé en este planeta no hay vida inteligente... bueno, sí que hay, hay algún superviviente, pero es cuestión de tiempo que desaparezcan, o al menos que entren a formar parte de una especie en "peligro de extinción" Si no, al tiempo...

Sin ánimo de parecer derrotista también diré que poco podré aportar a la salvación de la mencionada especie pero intentaré al menos proponer unas breves recomendaciones que se me ocurre podrían espantar a esos seres que luchan en la oscuridad para eliminar cualquier atisbo de inteligencia y otras características que creo ayudan a que ella sobreviva. He de reconocer que recientemente he topado por casualidad con algun@ de esos supervivientes lo que me hace reconsiderar el hecho de que "mientras hay vida hay esperanza".

1ª reflexión:

Si cuando una conversación te resulta molesta eres incapaz de explicar el motivo no pretendas, escudándote en la ofensa, que el conversador adivine el porqué. El don de la adivinación es para unos pocos privilegiados (y en muchos casos sazonado con un poquito de fraude). Explícaselo, y aunque no te entienda, no importa. Yo a eso le llamo sinceridad.  .

2ª reflexión:

En el momento en el que dos personas no se ponen de acuerdo acerca de un tema, sigamos un “protocolo” de actuación: en primer lugar, es mejor repetir los razonamientos; en segundo lugar, quizá revisar dichos razonamientos propuestos por cada cuál; a continuación, reconducir los razonamientos que siguen siendo objeto de discusión. A estas alturas el tema ya resultaría cansino si no hay acuerdo. ¿Quizá sería mejor dejar aparcados los razonamientos? Pero si se quiere seguir: proponer unos nuevos. Yo a eso le llamo negociación.

3ª reflexión:

Nos pasamos un alto porcentaje de nuestro tiempo intentando entender a los demás. Nos paramos sin embargo muy poco en hacerlo con nosotros mismos,. Se me plantea la posibilidad de que ¿quizá por eso los demás no nos entienden?. Yo a eso le llamo autocrítica.

4ª reflexión:

El objetivo principal de nuestra vida no puede estar basada en agradar a todo el mundo, primero porque es imposible y segundo porque si estamos de acuerdo con todos casi seguro será que, en el fondo, carecemos de opinión propia. Valoro a aquellos que tiene criterio y su propia opinión respecto a las cosas. Aunque por ese motivo no sean muy populares creo que son más honestos. Yo a eso le llamo coherencia.

5ª reflexión:

Entre las cosas que más me molestan está en un lugar privilegiado, sin duda, las ofensas. Si encima éstas son gratuitas, y además las provoca el simple placer de la autocomplacencia, entonces me gustaría que fuesen condenables con penas de cárcel (bueno, quizá llegaría con una multa económica) Miles de personas luchan por sobrevivir mientras nosotros nos empeñamos en vencer en batallas unilaterales que nuestro supuesto enemigo ni siquiera tiene intención de comenzar. Analicemos un poco más la importancia de nuestras preocupaciones. Nos daremos cuenta de que muchas de ellas son sólo fruto de nuestra imaginación. Yo a eso le llamo equilibrio.

6ª reflexión:

Aún no se ha podido demostrar que alguien esté en poder de la verdad absoluta. Será porque la verdad de las cosas no es más que una interpretación más o menos depurada / objetiva de la misma. Será mejor que empecemos a convivir con ello. Yo a eso le llamo comprensión.

Terminado el divague concluyo que es probable que esté completamente equivocada y ninguna de las características mencionadas aquí forman parte de la personalidad de un ser inteligente. Lo difícil en este tema es definir qué necesita la inteligencia para sobrevivir en nuestras vidas. Incluso existe la posibilidad de que, según las circunstancias, la inteligencia necesite de distintos colaboradores.

Es igual. Lo importante será en definitiva entender que por si sola la inteligencia no es más que un sustantivo femenino “singular” y en su propia definición están implícita las escasas posibilidades que tenemos de toparnos con ella. Si por casualidad me la encuentro prometo prestarle toda la atención que se merece, tanto a ella como a sus inestimables colaboradores. Recomiendo a todo el mundo que, llegado el momento, haga lo mismo, por el bien de la humanidad..
(FIN)

MORALEJA: "No sé si hay vida inteligente ahí arriba, lo que sí sé es que aquí no" (es plagio, me lo han soplado..)

20/1/08

¿Hay vida inteligente... en este planeta?


Quiero hacer un paréntesis escapando de lo cotidiano en este blog, que suele ir más por derroteros poéticos o simples relatos más o menos verídicos / más o menos inventados. A veces ocurre, y desgraciadamente cada vez más a menudo, que nos encontramos con determinadas situaciones que hacen dudar de la inteligencia humana o del uso adecuado de la misma. Son sólo reflexiones personales y, como tales, completamente subjetivas.

"¿Por qué cuando discutir se convierte en un sinsentido, es casi seguro que seguiremos haciéndolo?"


"Si te digo que no me cuentes algo que sé positivamente que no quiero oir, también sé positivamente que en ese momento tú sentirás una mayor necesidad de hacerlo".


"Cuando alguien te demuestra que estás equivocado en algo, en lugar de decir: 'Tenías razón', hacemos un giro a nuestro favor e inmediatamente le contestamos: '¡Antes no me lo habías explicado así, por eso no te había entendido!' "


"Si alguien no te cae bien existe un alto porcentaje de probabilidades de que a él tú tampoco le resultes especialmente simpático. No pierdas el tiempo en intentarlo"

(continuará...)

MORALEJA: Si es verdad que hay seres de otros mundos observándonos, ¿por qué no les oimos reirse de nosotros? - Anónimo

28/12/07

Curiosidad: 1 - Miedo: 0


Con ocho años le regalaron un hermoso perro, un gran y cariñoso perro de pelo suave, pero tan pronto lo vio sintió miedo. "¿y si no sé cuidarlo?"..les dijo, con los ojos llorosos, a sus padres. "¿y si se muere atropellado por un coche?".. no cesaba de llorar, y ante semejante espectáculo, el perro fue devuelto a la tienda de animales. No se lo contó a ellos, pero tan pronto se fueron con él sintió miedo, ¿y si el perro no conseguía unos buenos amos que lo quisieran lo suficiente?

Siempre tenía miedo. Miedo de estar en la calle (podría pasarle algo malo), miedo de estar en casa, (podría “dejar” de pasarle algo bueno), tenía miedo de ir a las citas por si no iban bien, y todos las expectativas se convertían en desilusiones, y miedo de no ir, por si se perdía el mejor día de su vida. Siempre igual, con miedo de tener cosas y no saber disfrutarlas, o de no tenerlas algún día y no haberlas aprovechado.

Y así día tras día, y mientras el tiempo pasaba, aumentaba el miedo, hasta el punto de que controlaba toda su vida, era insoportable. Un día, cansado de "no vivir", decidió acabar con esa sensación tan angustiosa. ¡Iba a hacerlo!..aunque, no tenía muy claro cómo hacerlo. Bueno, seguro que se le ocurriría algo.

Pasó un día entero pensando y pensando pero nada se le ocurría. Se acostó con el desasosiego que provoca el no haber cumplido lo que se había propuesto. Cerró los ojos, y empezó a notar que, además de tener miedo, ahora se sentía inútil. No iban a mejorar mucho las cosas por este camino. Y con esta desagradable sensación, le venció el sueño.

De pronto estaba frente a una pared pintada de negro, una pared desconchada y alta, muy alta, tanto que no tenía ni la menor idea de qué habría al otro lado, si es que había algo. Por supuesto, la primera sensación fue... de miedo. No saber, no poder tocar, no adivinar que había tras ese frío e inmenso muro provocaba sensaciones inevitablemente desagradables. Inmediatamente su reacción fue la que, bajo su criterio, era la más acertada: escapar. Dio un paso hacia atrás sin dejar de mirar a ese muro angustioso, pero de repente algo le hizo tropezar. Tras perder el equilibrio, se cayó sin remedio. Sentía dolor, y rabia, y sus ojos empezaron a nublarse bajo una cortina de lágrimas que, inminentes, luchaban por brotar... y fue entonces cuando, fugazmente, pudo ver esa pequeña luz..."¿De dónde procederá?" - se preguntó. Fijó la vista y ahí estaba la explicación: un pequeño agujero en el muro negro y aterrador. “¡No pienso mirar lo que hay tras ese agujero!” - pensó, de nuevo - “Me da miedo”.. Pero algo en su interior le empujaba a asomarse. No quería, pero a la vez estaba deseando mirar, descubrir qué era aquello que se vislumbraba al otro lado. Cuando se dio cuenta ya era tarde para echarse atrás, y su mano se apoyaba sobre aquel muro hostil que, ¡vaya!, al tacto resultó ser bastante agradable, y su carita estaba ya apoyada cerca, muy cerca, de aquel agujero misterioso. Por fin pudo obtener una imagen clara de lo que allí había:

era un precioso parque, lleno de colores, y columpios, y estanques, y de árboles grandes, de colores verdes, y ocres, y rojizos, al fondo un banco sobre el que se abrazaba una pareja, contándose probablemente secretos inconfesables... y junto a ellos un niño, un niño de su misma edad, jugando con su balón y un hermoso perro de pelo suave, que como si presintiese su presencia, se dirigió corriendo, a galope casi, hacia el muro mientras emitia un ladrido ensordecedor.

Se despertó sobresaltado con el sonido de ese ladrido en su cabeza, pero contrariamente a lo que cabía esperar, no estaba asustado. Sonreía. y lo más increible de todo, no sentía miedo, ya no, porque sabía que aquello era lo que tanto había buscado, porque así descubrió cómo se puede vencer el miedo (mal consejero en la vida) y no es sino dejando que la curiosidad juegue en condiciones de igualdad.

Esa misma mañana, una mañana de radiante sol y cielos azules, se dirigió a una tienda de animales y con la mejor de sus sonrisas le dijo al dueño:

-Hola, ¡¡quiero comprarme un perro!!
.......

MORALEJA: "Sed curiosos, tal vez lo que descubráis valga la pena" -Yo

24/12/07

A pesar de todo...



Feliz Navidad.. A pesar de que mientras estoy aquí, calentita y a gusto, arropada y acompañada de la gente que quiero, hay gente que ahí afuera pasa frio en soledad.. A pesar de que mientras suena la alegre música de los villancicos y los niños que me rodean se ríen, nerviosos, esperando que Papá Noel aparezca esta noche, hay niños ahí fuera que ni siquiera saben que ese hombrecillo rojo es algo más que un personaje que sale en los anuncios de la Coca Cola . A pesar de que mientras me he estado rompiendo la cabeza para acertar con el regalo ideal de estas fiestas (y al final probablemente ni acierte) hay gente ahí fuera que su único regalo es poder estar vivo un día más. A pesar de que mientras comemos de más y tiramos lo que aún así nos sobre, hay gente ahí fuera deseando simplemente "comer". A pesar de que mientras yo espero a que llegue mi familia a casa en la visita anual concertada hay gente ahí fuera que no sabe si su familia llegará, por saber ni siquiera saben a dónde llegarán. A pesar de que mientras unos celebran el nacimiento de su Dios hay gente ahí fuera que no verá nacer a sus hijos.. A pesar de todo esto o precisamente por todo esto... Feliz Navidad..

"Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país" (Art. 13.2 Declaración Universal de los Derechos Humanos)

23/8/07

Estaré contigo


Le he contado al viento que te fuiste demasiado pronto, y ya me ha entendido, y promete que cuando sea el momento, será mi ascensor para llevarme a tu lado.

Y he pedido al sol, que tienes tan cerca, que no te ciegue, y te marque un camino de luces de colores, temple tu cuerpo con su cuerpo tibio, y así nunca tengas frío.

Al mar pedí que te dé calma, que duerma sus olas que tanto te asustan, que llame a los delfines (tus favoritos) para que te mimen con sus cantos, y te guíen, suavemente, con cariño, y sientas dulce el sabor salado de mis lágrimas, que, después de tanto tiempo, aún te lloran.

Y por si no me oyes, si al final no me oyes, yo seguiré hablándole al viento para que te susurre un te quiero cada día, seguiré pidiendo al sol que no te deslumbre para que puedes ver mis sonrisas, que son para ti, y al mar le diré que te envíe un abrazo envuelto en caricias.

Si al final no me oyes, sabes que no importa, sabes que antes o después yo también estaré ahí contigo. Gracias por haber nacido, pero sobre todo gracias por darme la vida.


(Dedicado a mi padre)

9/6/07

Clara y María



¿Recuerdas aquellos días? Las tardes eran largas, largas tardes de verano. Nosotras dos siempre juntas, inseparables. Nos parecía que el mundo se limitaba a aquel trocito de tierra que era la casa de los abuelos. Allí compartíamos nuestros secretos y nuestros juegos de niñas queriendo ser adultas. Nos pasábamos horas inventando historias, hablando de nuestras cosas, todas tan importantes, ¿recuerdas? descubriendo sensaciones nuevas y esperando a que se pusiera el sol. Qué rabia cuando anochecía...¡Cómo nos costaba volver a casa!..

Los mayores no lo entendían, no entendían que se pudiera hablar tantas horas, ¿de qué teníamos que hablar? se preguntaban. Según ellos era imposible que tuviéramos algo que contarnos. No tenían ni idea. Tarde tras tarde, día tras día, y no parábamos de hablar. Nos gustaba imaginarnos cómo sería nuestra vida cuando fuéramos mayores como la prima Sara, tu hermana, a la que envidiábamos tanto porque....¡ya tenía novio! ¡Qué suerte! Y pensábamos con la ingenuidad del desconocimiento, que cuando llegara ese momento, nos respetarían por fin y podríamos hacer las cosas sin permiso, sin tener que dar explicaciones a nadie.

Ahora que ya somos mayores, miramos atrás, y en la distancia de todo aquello, nos hemos dado cuenta de que no es exactamente así. Y nos reímos todavía, y con una expresión entre sonrisa y decepción, nos sorprende ver que no han cambiado tanto las cosas. En realidad seguimos pidiendo permiso para lo que hacemos, solo que han cambiado los interlocutores. Ya no son nuestros padres o nuestros tíos, pero seguimos dando explicaciones.

¿Te acuerdas de aquel verano? Fue uno de los mejores veranos de nuestra vida. Y lo fue porque estaba todo por descubrir y teníamos mil proyectos que sabíamos positivamente se podían alcanzar.

Ojalá no perdamos nunca ese recuerdo, para no perder del todo la sensación de que se pueden alcanzar los muchos o pocos sueños que aún nos quedan.

Óleo de Inesca (Ines Corral)

18/5/07

La locura


Siempre ha sido un tema que ha entusiasmado a los estudiosos, por su complejidad, por su dificultad en el diagnóstico, y porque el ser humano tiene la costumbre (buena o mala costumbre) de querer buscar constantemente explicaciones a todo, o a casi todo.

La locura ¿es un estado de ánimo, o una forma de vida?, la locura ¿es la herencia de una vida pasada o la ruptura con una vida anterior? Son muchas las preguntas que surgen en esto, como en casi todo.

El loco no lo es por hacer daño, ni por ser malintencionado, ni siquiera tiene que ser el más peligroso, peligrosos son los que haciendo alardes de su buen juicio hacen daño deliberadamente y si bien se dan cuenta, lo excusan, lo disfrazan de progreso, de mejor calidad de vida, de "defensa del bienestar del primer mundo"..a todos se nos vienen a la cabeza algún que otro personaje, ¿verdad?

Esos son los locos que realmente me dan miedo. Los que con el apoyo de una idea sibilina hacen y deshacen a su antojo.

Yo no sé si estoy loca, solo sé que en la vida que nos ha tocado vivir, un toque de locura es casi imprescindible, otra gran contradicción, para no volverse "LOCO"

29/4/07

Melancolía


RAE: Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.


Una fuerte tormenta retumba en los cristales de mi habitación. Las gotas de agua resbalan surcando caminos sin destino sobre un cristal inerte que llora, y mientras tanto veo como se hace más nítido, más limpio. Creo que eso es lo que le pasa al corazón cuando lloramos.

Me pone melancólica la lluvia. En realidad, me ponen melancólica muchas cosas. La música blues, un buen poema, una película triste, una foto, recordar algo, no conseguir recordarlo...

Me he puesto a pensar en que diferencia hay entre la lluvia que hoy me llama tanto la atención y la de ayer, que sé que estuvo ahí y ni siquiera oí. Y no hay ninguna. La diferencia no está ahí fuera, sino dentro de mí.

Así pasa con casi todo. Hoy algo parece innecesario, mañana queremos tenerlo. Adoro la noche oscura, me gusta su color, que lo tiene, su silencio tan ruidoso a veces (a mí no me confunde la noche), pero adoro también el día claro, cuando me puedo ir a pasear con mi perro y veo como juega con cualquier cosa que le llame la atención, aunque sea un palote húmedo y putrefacto, casi siempre demasiado grande hasta para él, que se empeña en que le tire una y otra vez, incansable, hasta que consigo que desaparezca de su vista escondiéndola en.....dónde se me ocurra..Aunque sé que es cuestión de tiempo que encuentre otro...

Para dejar de sentirme melancólica decido dejar de ser egoísta. Me digo: me gusta la vida que tengo, me gusta. Soy una privilegiada. Pero en cuestión de minutos ese pensamiento se esfuma. Me pongo a pensar que estamos rodeados de supervivientes. Hay gente que nunca podrá plantearse nada más que el simple hecho de sobrevivir, tanta gente que duele pensar que no puedan disfrutar jamás de lo que lo haces tú con el simple acto de ...no sé, tomar un buen café caliente por las mañanas. Qué difícil se hace a veces disfrutar si pensamos en eso.

Soy de la opinión, tal vez equivocada, de que si cada uno de nosotros empezara a disfrutar de las pequeñas cosas que nos rodean, e intentáramos vivirla, quizá podríamos rozar la felicidad. Puede que sea muy optimista, pero tal y como creo que el malhumor se contagia (no lo creo, estoy convencida) creo que la felicidad también, y aunque solo dure unos minutos vale la pena alcanzarla...

Cuando veo lo que he hecho desde el 1 de enero, por ejemplo, me cuestiono si he vivido lo suficiente o no. No lo sé. Pero de lo que casi siempre estoy segura es de que lo he intentado, y además sin molestar a nadie haciéndolo, que es más de lo que otros pueden decir. Sonrío y me siento bien...

”Vive y deja vivir” es un dicho muy popular del refranero español, pero el mejor consejo que él me ha dado y espero no olvidarlo nunca lo modificaba un poco:

Vive y ayuda a vivir. (Ojalá todos pensaran como tú, papá)

La lluvia ha parado, pero me siento todavía melancólica. Ya sabía yo que la culpa era mía...